«Por ser muy corpulento no le pude poner el calentador y me encerró en su casa»

Habla el fontanero retenido por una clienta por negarse a instalar una caldera en un piso debido a sus 120 kilos y 1,90 de estatura; la mujer fue detenida

José Ramón Villalba
JOSÉ RAMÓN VILLALBAGRANADA

La Policía Nacional detuvo el pasado lunes por la tarde noche a una mujer que retuvo en su casa a un fontanero por negarse a instalar un calentador. «Soy una persona muy corpulenta, peso 120 kilos y mido 1,90 metros, y no cabía en el lugar donde iba instalada la caldera, por eso me encerró», asegura A. R., un profesional de la fontanería que prefiere que sólo se digan las iniciales de su nombre. La Policía Nacional se llevó a esta mujer a comisaría por una presunta detención ilegal del operario. «No entraba en el lugar donde tenía el calentador, para quitar el viejo lo tuve que hacer con una sola mano y colocado de perfil. Me costó un mundo, pero era imposible colgarle el nuevo».

Cuando la casera le dijo que no salía del domicilio si no colocaba la nueva caldera, a este hombre no le quedó otro remedio que avisar a la Policía. «Ella llamó a mi empresa. Yo recogí mis herramientas y contacté con la Policía para explicarle lo que ocurría». Poco después se personó una pareja de agentes en la céntrica vivienda donde el fontanero estaba retenido y allí cada uno dio su versión sobre los hechos.

«Yo no he puesto denuncia ni pienso hacerlo. A ella se la llevaron porque los policías dicen que actuaron de oficio ante el delito de detención ilegal», apunta este fontanero.

En la vivienda, la mujer no estaba sola. En una habitación había un chico de 18 años que ella dijo que era su hijo. «Me extrañó mucho porque con todo el lío montado allí en la casa no salió en ningún momento de la habitación donde se encontraba», advierte.

Este hombre finalmente no pudo instalar la caldera. Le tomaron declaración para que explicara lo ocurrido, mientras que a la mujer la tuvieron en dependencias policiales hasta que declaró ante los agentes. Posteriormente fue puesta en libertad con cargos por un presunto delito de detención ilegal y ahora está pendiente del juicio correspondiente.

«Yo llevo de fontanero catorce o quince años y nunca me había pasado nada igual, salvo una vez que otro cliente intentó dejarme encerrado, no recuerdo bien el motivo, pero finalmente no lo hizo. Eso ocurrió hace ya años».

Tras este suceso, A. R. asegura que todos le preguntan si fue él el fontanero involucrado en ese episodio publicado por este periódico el pasado miércoles. «Incluso un vecino me llevó el otro día el IDEAL para que viera la noticia», sentencia.

Por su parte, la mujer le explicó a la Policía Nacional que retuvo a este fontanero porque ella «no podía quedarse sin agua caliente en la vivienda», según explicó la Policía Nacional de Granada en una nota de prensa emitida el pasado martes por la mañana.

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