Condenados dos turistas por una remesa histórica de tres mil gramos de éxtasis

Todo lo que se le incautó a la pareja en el hotel donde se alojaba./IDEAL
Todo lo que se le incautó a la pareja en el hotel donde se alojaba. / IDEAL

La Audiencia impone penas de siete y seis años de cárcel a los acusados, que tendrán que abonar cada uno más de 227.000 euros de multa. La Policía Nacional evitó su distribución en España este año

Y. HUERTASGRANADA

Vinieron a Granada como supuestos turistas en abril de este mismo año, pero su viaje ha acabado entre rejas. Él, T.E., ha sido condenado a siete años de prisión y a pagar una multa de más de 227.000 euros. Ella, D.D., a seis, y a otra multa de igual cuantía. Ambos han sido considerados por la Justicia traficantes de éxtasis, después de que la Policía Nacional los descubriera en la ciudad con más de tres kilogramos del principio activo con el que se fabrica estas droga de diseño.

Cuando los detuvieron, estaban en el interior de un coche alquilado. La mujer, de 25 años, que iba en el asiento delantero del acompañante, llevaba un recipiente con MDMA entre los pies, pero no era la única mercancía ilícita que habían traído a la capital de la Alhambra procedente de Holanda. En el hotel donde se alojaban fueron halladas, escondidas en el falso techo del baño de su habitación, otras bolsas con esta sustancia. En total, más de tres kilos.

El juicio a esta joven pareja, de nacionalidad alemana, se celebró en la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Granada a mediados de julio. IDEAL ha tenido acceso a la sentencia, que fue dictada el pasado 1 de septiembre y que la defensa, que pedía la libre absolución, ha recurrido ante la Sala de lo Civil y lo Penal del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA), según las fuentes consultadas.

En la resolución, el tribunal considera probado que la Policía tuvo conocimiento de que en la urbe se estaba llevando a cabo «una operación de distribución y venta de sustancias estupefacientes denominadas MDMA (derivados anfetamínicos)». Sus investigaciones llevaron hasta el vehículo de los acusados, que fue vigilado e interceptado en el parking de un establecimiento de comida rápida de la ciudad. La pareja, según declararon ambos, mantenía una relación amorosa «de escasos meses de duración y sin convivencia estable».

En el parking fue hallado el bote que sujetaba la mujer con su calzado en el suelo del coche, que tenía exactamente 1.081 gramos de metanfetamina, pero también dinero: 2.390 euros en billetes «producto del ilícito comercio» de la droga. Los llevaba él, de 33 años, en una riñonera, donde también se le encontró una navaja. En el maletero, los agentes descubrieron «dos garrafas de cinco litros cada una que contenían metanol, utilizado, según información policial, para la elaboración de metanfetamina».

Pero la operación policial no culminó ahí, sino que prosiguió en el hotel donde se alojaban los procesados. En el aseo de su habitación, en el falso techo, «se encontraron escondidas tres bolsas herméticamente cerradas» con un peso bruto de 1.016 gramos también de MDMA, así como otro bote similar al que llevaba la acusada en el coche. El recipiente guardaba otros 1.318 gramos de la misma sustancia.

En total, según los informes oficiales, una vez realizados los análisis correspondientes, la droga que pretendían introducir en Granada superaba los tres kilos de peso. Todo el éxtasis incautado arrojó un peso neto de 3.199 gramos, con una pureza del 75% y un valor aproximado en el mercado próximo a los 88.000 euros. Pero no fue la única droga que hallaron los agentes que registraron la habitación del hotel. También oculto en el falso techo había otro bote, con un peso bruto de 995 gramos, con «una sustancia pastosa blanca». Otro bote más, con un peso bruto de 262 gramos y una sustancia también pastosa pero de color «rosa», apareció en la caja fuerte de la habitación. En ambos casos era anfetamina. Su valor en el mercado superaba los 25.000 euros y, como recuerda la Audiencia, se trata de sustancias que «causan grave daño a la salud».

Hachís en la cama

El fallo recoge asimismo que cuando se inició el registro, los acusados hicieron entrega «voluntaria» de un trozo de hachís con un peso de 40 gramos «que escondían en el cabecero de la cama» y que el tribunal considera «que podría ser destinado a su propio y compartido consumo». Además también entregaron a los policías «cinco bolsas cerradas herméticamente que contenían cafeína». Esta sustancia no está prohibida, pero a juicio del tribunal la poseían «para la elaboración o manipulación de las anteriores sustancias estupefacientes», al igual que tenían ácido sulfúrico, una balanza de precisión, un barreño, un cazo, un bol, espumaderas, guantes de plástico y dos botes con restos de alcohol. Era el menaje para 'cocinar' la droga.

La Audiencia resalta que todos los utensilios que se les encontraron son «objetos impropios de alojar en una habitación de hotel» y pone de relieve las «prisas» que se dieron los acusados por entregar en el momento del registro objetos «insustanciales para su incriminación», como fueron el hachís y la cafeína, a fin de evitar el registro policial.

Así, los magistrados que han analizado el caso tildan de «importantísimo» el alijo de drogas con el que se saldó esta operación policial y determinan que «existe una amplia y variada prueba indiciaria de inequívoco y potencial carácter incriminatorio» contra ambos, descartando que la chica sólo fuese cómplice. Consideran, en definitiva, que la finalidad del viaje de la pareja no era pasar unas vacaciones en la capital nazarí, sino «al parecer, por la calidad y cantidad de las drogas de diseño incautadas, el introducir en España una importante remesa de droga de esta clase para su distribución en los mercados ilícitos».

Así, el fallo, que rechaza que se rompiera la cadena de custodia de la droga incautada, los condena como autores de un delito contra la salud pública «en su modalidad de tenencia de droga para su distribución en el tráfico ilícito». Y además en cantidades de «notoria importancia». Si a ella le impone un año menos que a él es porque concluye que «tenía un menor dominio en la dirección, planificación y control» de los actos que los han llevado directos a la cárcel.

Las fuentes policiales consultadas admitieron que esta operación es una de las más relevantes de los últimos años y supuso un duro golpe al mercado ilícito de las drogas de diseño.

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