"Estamos castigados sin café y sin agua"

Los usuarios de las instalaciones protestan por la situación. / Ramón L. Pérez

Los mayores del centro cívico del Zaidín se quejan de que llevan más de medio año sin máquinas expendedoras

JAVIER F. BARRERA

Es jueves por la tarde y el centro de participación activa del centro cívico del Zaidín –será por nombre–, está lleno de gente que está echando mayoritariamente la partida de dominó. Los hay que le dan a los naipes. La tele está apagada, pero ya tendrá momentos mejores. El centenar de personas sentado en las mesas pega la hebra y echa la tarde tan campante. Hay ambiente y hay tranquilidad, una sabia mezcla que da vida y calor a este lugar de encuentro.

Hasta que te entra sed. Hasta que quieres acompañar la partida con un cafelito. Hasta que te apetece una botellica de agua o una cocacola. De todo esto, no hay nada. Las máquinas expendedoras que se encontraban emplazadas en un recodo de la esquina han desaparecido. Parece ser, cuentan los responsables de la junta de gobierno, que «se debió terminar la concesión que otorga el Ayuntamiento y la empresa tuvo que retirar las máquinas expendedoras». El problema, es que «la falta de organización hace que esto haya ocurrido hace ya seis meses. Ynos parece inconcebible. Seis meses para cambiar unas máquinas y renovar una concesión y, mientras, estamos castigados sin café y sin agua».

Según sus testimonios, «no es solo que no tengamos el café o el agua, es que después de medio año es una falta de respeto hacia nosotros, los mayores. Hemos pedido información, hemos reclamado, nos hemos quejado, hemos pedido quedar con los responsables del equipo de gobierno y nadie nos ha contestado. Ni siquiera nos han escuchado», cuentan. «Si a alguno de nosotros o de nosotras nos entra sed tenemos que ir al baño y hocicar el morrillo al grifo y sorber del chorro de agua. No hay derecho. No está nada bien. No pedimos tanto», claman por sus pequeños placeres vespertinos.

Más peticiones

Este centro de mayores del Zaidín cuenta con 3.500 socios dados de alta y con un buen número de talleres que se imparten en el lugar, por parte del Ayuntamiento y de los voluntarios. Suman en total 26 actividades diferentes que van desde la gimnasia al ganchillo. «El problema es que el 10% de nuestros mayores se ha quedado sin plaza. 350 personas. Ypedimos que amplíen, y no hay manera». La otra cuestión que también les incomoda es que «no podemos gestionar de forma adecuada el papeleo, porque el ordenador que tenemos es una patata. No podemos hacer las altas, las bajas, las actas de las juntas o los informes. «Encendemos el ordenador el lunes y con suerte, ya se ha cargado para el jueves», dicen no sin retranca.

Sobre la concesión

Baldomero Oliver, concejal responsable de la contratación de los servicios municipales, explica que «hemos hecho todo lo que hay que hacer. Se ha convocado el concurso para reponer las máquinas expendedoras de todas las dependencias municipales –centros cívicos, Huerta del Rasillo, Mondragones y Plaza del Carmen–, pero resulta que ninguna empresa se ha presentado, por lo que los hemos tenido que declarar desiertos». «Quiere decir, explica Oliver, que «no debe salir rentable contratar todos los servicios de todas las dependencias municipales, porque mientras en algunos se consume mucho, en otros no», razona. Por lo que «estamos barajando realizar otro tipo de concursos, para dar solución, pero tienen que entender que es dentro de la ley. No podemos saltarnos las normas», termina Baldomero Oliver.

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