Metro de Granada: 20 años de espera y 100 días de éxito

Llegada del metro a la estación del Nevada, que registra uno de los mayores movimientos de viajeros. / JORGE PASTOR

El metro cumple hoy cien días con una media de 31.000 usuarios en laborables, mejorando frecuencias y con una tasa de incidencias de un solo percance por cada 15.622 kilómetros

Jorge Pastor
JORGE PASTORGranada

Todo empezó un 21 de septiembre de 2017. Jueves para más señas. Después de casi veinte años de obras, polémicas y cabreos, las puertas del metropolitano se abrían para los ciudadanos. Cuentan las crónicas que aquella jornada fue gloriosa, que los responsables de la infraestructura estaban nerviosos, que mantuvieron una reunión que duró tres horas, que los trenes circularon vacíos hasta las doce del mediodía, la hora prevista para el primer viaje comercial. Parece que fue ayer. Pero no, hoy 29 de diciembre el metro de Granada cumple cien días. Una fecha redonda. Una fecha propicia para valorar si, tal y como había vaticinado la Junta, esta inversión de 558 millones de euros ha marcado un antes y un después en el sistema de movilidad tanto de la capital como del área metropolitana. Y parece que las grandes cifras están dando la razón a la Junta. Los autobuses, tanto los urbanos como los que unen Granada con los pueblos del cinturón, han bajado su ocupación más del ocho por ciento en laborales, pasando de 142.000 a 130.000 usuarios. El metro la ha incrementado un cuarenta por ciento en estos tres meses, hasta superar la barrera psicológica de los 31.000 viajeros. Pero quizá el porcentaje más importante es otro: el uso del transporte, en su globalidad, ha aumentado un once por ciento. ¿Moraleja? La gente está usando más los medios colectivos para desplazarse. O, volviendo la oración por pasiva, cogen menos el coche, con todos los beneficios que ello supone para una ciudad congestionada y con unos niveles de polución absolutamente disparatados.

El metro de los granadinos

Y es que, en efecto, los «granadinos han hecho suyo el metro». Un mensaje reiterado desde la Junta, dueña de 'la cosa' aunque la explotación se haya adjudicado a la empresa Avanza, pero que también queda corroborado por las estadísticas. En septiembre, cuando la maquinaria empezó a rodar, se registraba una media de 22.165 pasajeros entre semana y 29.355 los fines de semana. En diciembre, pasado ya el 'efecto novedad', estamos en 31.069 de lunes a viernes y 22.489 los sábados y los domingos. Esto significa básicamente que el metro se ha normalizado a la hora de los desplazamientos rutinarios para ir y venir del trabajo y para ir y venir de la universidad. Éste era uno de los grandes objetivos. Parece que se está consiguiendo. La expectativa es que estos números mejoren en la medida que los trenes vayan más rápido y los intervalos sean más cortos. El índice de puntualidad se sitúa en el noventa y cuatro por ciento, mientras que la frecuencia de paso ha bajado de doce a diez minutos porque los trenes circulan ya a una media de diecinueve kilómetros a la hora frente a los dieciocho iniciales. La meta es llegar a los ocho minutos en hora punta en los próximos nueve meses y a los diez minutos en hora valle. Uno de los principales titulares de esta efemérides del centenar de días es que se alcanza ya el acumulado de los 2,6 millones de viajeros, una demanda que convierte en factible la consecución de los once millones en el primer año completo de funcionamiento (900.000 mensuales).

Transbordo

La 'conflictividad' con el resto de vehículos y peatones también se ha rebajado de forma notable. Durante el periodo de pruebas dinámicas, entre el 27 de febrero y el 20 de septiembre, se contabilizó un accidente por cada 11.800 kilómetros recorridos. Quince alcances en total. En esta fase comercial la ratio es uno por cada 15.622 kilómetros. Dieciocho en global. En líneas generales, la cantidad de colisiones son equiparables a otros metros ligeros con una traza principalmente en superficie como pueden ser Zaragoza o Tenerife -cuatro o cinco al mes-. Los daños producidos en los Urbos 3, el modelo elegido para el metro de Granada, no pasan por ahora de la chapa o el chasis, «cuya reparación es rápida», aseguran desde la Agencia de Obra Pública de la Junta de Andalucía. Estas mismas fuentes apuntan a la confluencia de una serie de factores para explicar esta rebaja de la siniestralidad. En primer lugar, al esfuerzo pedagógico que se llevó a cabo durante los meses de ensayos y la progresiva familiarización con la ciudadanía. En segundo término, a la regularización semafórica, plenamente ajustada, en los puntos críticos como pueden ser las intersecciones. Respecto a los percances relativos a ocupación indebida de la plataforma por el estacionamiento de automóviles o el paso de los peatones, así como la utilización del freno de emergencia, son ya prácticamente testimoniales, aunque el riesgo está ahí y por eso los metros aún están lejos del óptimo de 20,6 kilómetros a la hora.

El análisis por estaciones también resulta muy interesante. No hay grandes diferencias de afluencia. De hecho ninguna supera el veinte por ciento de la demanda total, como sí sucede en Valencia o Málaga. Diez de las veintiséis paradas que conforman el trazado concentran el 55% del movimiento. Las cinco con mayor uso son Recogidas (14%), Méndez Núñez (8%), Sierra Nevada (7,4%), La Caleta (7,3%) y Armilla (5%). Con un porcentaje inferior al cinco por ciento figuran Albolote, PTS, Alcázar Genil, Hípica y Estación de Autobuses.

Ninguna multa... por ahora

Respecto a la picaresca de usuarios que no pagan el billete y las sanciones interpuestas, la Consejería de Fomento ha optado en estos primeros meses por la concienciación antes que por las multas. En estos momentos hay entre ocho y diez operadores que ejercen una labor de intervención. Está previsto que se refuerce el control y, de forma paralela, se desarrollarán nuevas campañas de sensibilización.

Desde el punto de vista laboral, el metro cuenta con 196 empleos directos entre Avanza (101) y el personal adscrito a las contratas que desarrollan labores como vigilancia o seguridad (95). Cabe reseñar que en el ámbito del mantenimiento se prevé un incremento progresivo de los puestos de trabajo que se crearon inicialmente. Las condiciones se rigen por el convenio del sector del transporte interubano en la provincia de Granada, si bien los trabajadores y las centrales sindicales están avanzando en la constitución de un comité de empresa que podrá negociar un acuerdo específico con la dirección de Avanza.

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