Absuelven a los acusados de violar en un hotel a una chica a la que conocieron en la 'disco'

Imagen de archivo./
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La Audiencia descarta que le echaran algo en la copa y tiene «serias dudas» de que la mujer fuese tan bebida como para no poder consentir tener relaciones

Yenalia Huertas
YENALIA HUERTASGranada

La Audiencia de Granada ha absuelto a F.J.N.N. y a J.R.G., los dos hombres que fueron juzgados en noviembre por la supuesta violación de una chica a la que conocieron hace tres años en una discoteca de la capital y que se acabó marchando con uno de ellos a su hotel, donde mantuvieron relaciones sexuales.

La sentencia, dictada por la Sección Segunda el pasado 11 de diciembre y a la que ha tenido acceso IDEAL, descarta que los procesados echaran a la mujer alguna sustancia en la copa que le produjese un estado compatible con la sumisión química, un extremo que planteó en la vista la abogada de la denunciante, que ha ejercido la acusación particular. Esta pedía que fuesen condenados a 15 años de prisión, mientras que la fiscalía reclamaba 5 por apreciar abuso sexual y no agresión sexual.

Para los magistrados, la madrugada del 15 de marzo de 2015 la mujer se marchó con uno de los procesados, F.J.N.N., hasta el hotel donde se hospedaba, donde mantuvieron relaciones sexuales completas por vía vaginal, «sin que se haya acreditado debidamente que no se encontrase en condiciones de tolerarlas a causa del alcohol ingerido previamente». Tampoco creen que el procesado hubiese vertido en la copa de ella «sustancia alguna que disminuyese su capacidad de aceptar relaciones del tipo indicado».De hecho, según precisa la sentencia, los diferentes análisis de orina y cabello efectuados en la causa «no» detectaron la presencia de otras sustancias en el organismo de la chica, salvo alcohol e ibuprofeno, un medicamento que le había sido recetado antes de los hechos.

De las imágenes de la entrada al hotel los jueces no deducen que estuviera privada de sentido

Uno de los hombres alegó que el sexo fue consentido y el otro siempre negó haberla penetrado

El tribunal confiesa que tiene «serias dudas» de que la chica estuviese tan bebida como para no poder consentir tener relaciones. Así, recuerda que aunque los índices estimados del alcohol que tomó fuesen elevados, las imágenes de lo que ocurrió en la discoteca y luego otras de la entrada de la denunciante en el hotel «dan cuenta de extremos de diversa interpretación». En este punto, indica que si bien en uno de los pasajes la chica parece caminar «de manera inestable», en otro «se aprecia que es ella quien, caminando resueltamente, lleva de la mano al procesado hasta un lugar distinto al que ocupaban». Ese sitio era la terraza del local. En cualquier caso, en las del hotel, «de su deambular por los pasillos» no aparecen datos, a su juicio, que hagan pensar que estaba entrando en contra «de su voluntad interna». Esas secuencias, que fueron captadas por las cámaras de videovigilancia de ambos establecimientos, unidas a los testimonios de las personas que estuvieron con la mujer hasta que ella y su amiga se quedaron solas bailando en la 'disco', han sido claves para la absolución. Y es que quienes acompañaban a la chica «no notaron nada extraño en su comportamiento».

Junto a ello, el tribunal entiende que tampoco puede ser obviado «en absoluto» que el acusado F.J.N.N., que también había bebido alcohol y que instantes antes se había abrazado y besado con ella, «advirtiese que su estado le impedía (...) prestar su consentimiento a ir más allá de lo que hasta entonces había tolerado».

El segundo acusado

La denunciante sostuvo que en una situación normal «nunca» habría consentido mantener relaciones de ese tipo con un desconocido, «y menos con dos», como sospechaba que podría haber pasado. El segundo acusado, J.R.G., siempre «negó de plano» haber mantenido sexo con ella, pese a que esta llegó a recordar a dos hombres, uno rubio y otro moreno, moviéndose encima de su cuerpo. Sólo F.J.N.N., que aseguró que la joven llevaba al igual que él «un puntito», admitió haberla penetrado.

La mujer amaneció desnuda de cintura para abajo y con el pelo mojado. Se había sentido indispuesta y había vomitado, por lo que ambos procesados le habían echado «agua en la cabeza». En su cuerpo fue hallado claramente el ADN del primer procesado. En las muestras había un segundo ADN, pero el tribunal recuerda «los reparos que pusieron los biólogos del Instituto Nacional de Toxicología a la hora de atribuir una concreta identidad a los varones que contribuyeron a las mezclas objeto de análisis».

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