2.229 pisos robados, la cifra más alta del lustro

El propietario de una vivienda comprueba el desaguisado generado por unos ladrones que robaron su casa. / R.I.

Las fuerzas de seguridad han efectuado 316 detenciones vinculadas a asaltos a viviendas y en 76 ocasiones las víctimas fueron agredidas. Es uno de los delitos que más alarma genera y detrás hay bandas organizadas y delincuentes comunes

José Ramón Villalba
JOSÉ RAMÓN VILLALBA

Las cifras de robos de pisos en Granada durante el pasado año, según los últimos datos disponibles del Ministerio del Interior, fue la más alta desde 2011 hasta la fecha con 2.229 viviendas asaltadas, una media de 6,1 diarias, ejercicio en el que el Gobierno comenzó a publicitar estadísticas detalladas sobre criminalidad en las distintas provincias españolas.

«No podemos poner un agente en cada puerta para evitar estos robos. Muchos los provocan familiares muy allegados, otros son bandas y los más son delincuentes habituales. Las bandas se mueven mucho y estudian muy bien las zonas donde actúan», señala un miembro de los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado, consultado en Granada.

Los delincuentes prefieren recurrir a las viviendas vacías para robar y por ello las vacaciones de verano se suelen convertir en una oportunidad propicia para asaltar viviendas. El Ministerio del Interior puso en marcha en 2013 una campaña especial para tratar de frenar la ola de robos en viviendas que desató la alarma social en distintas provincias españolas. Los responsables de la Policía y de la Guardia Civil aconsejaron la necesidad de diseñar un plan de choque contra esta variedad delictiva tras detectar que los asaltos en domicilios y en inmuebles aledaños, como trasteros o garajes, se habían disparado un 24,5% en sólo doce meses en esta provincia y en ese año, en coincidencia con los momentos más dramáticos de la crisis. De hecho, en 2013, se alcanzó la cifra más alta de robos en viviendas con 2.203 casos de sustracciones en el interior de pisos, una cantidad muy significativa sólo superada por los datos de 2016.

Los casos resueltos se elevaron a 437, según los últimos datos del Ministerio del Interior

Los investigadores han detectado modalidades delictivas cada vez más sofisticadas entre los ladrones de viviendas que ya no se limitan al escalo, acceso a la casa por la fachada trepando como se puede por ventanas o muros, o el clásico resbalón consistente en la introducción de una fina lámina de plástico para hacer el pestillo de la cerradura, pero esta técnica sólo sirve cuando la llave no está echada. Las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado han detectado casos de 'bumping' (abrir el cilindro mediante una llave tipo 'bump', sin dejar ningún tipo de huella). En el caso del 'bumping', los especialistas suelen ser ciudadanos de la Europa del Este, por lo general.

Viviendas habitadas

Pero los delincuentes no eligen siempre las viviendas vacías. La Guardia Civil detuvo el pasado mes de junio a una mujer en Salobreña que, tras entrar a una casa, fue descubierta por sus inquilinos que se encontraban dentro. Huyó y fue detenida posteriormente. La Policía Nacional la arrestó un mes después en Motril tras ser sorprendida en el interior de una casa de la ciudad costera por sus dueños.

«Si logras detener a los delincuentes que se dedican a esta modalidad y entran en prisión, finalmente se nota bastante la reducción de delitos», advierte el funcionario de los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado consultado por este periódico.

La fuente policial justifica este gran número de robos porque las penas para castigar a estos delincuentes resultan bastante «laxas» por un lado y, por otro, la inmensa mayoría queda en libertad preventiva cuando son puestos a disposición judicial. «La prevención es fundamental. Pero poco más podemos hacer los cuerpos de seguridad cuando detenemos a estos ladrones y después el Código Penal resulta muy benevolente con ellos».

Las fuerzas de seguridad, tanto Policía Nacional, como Guardia Civil y en menor medida las policías locales tanto de la capital como del resto de la provincia, efectuaron el pasado año 316 detenciones e imputaciones de personas vinculadas con este tipo de delitos.

Las zonas donde se registran más robos en viviendas se reparten entre la capital granadina, la Costa y el Cinturón Metropolitano. «En verano, estos ladrones eligen la capital y en invierno se trasladan a las casas vacías que son usadas como segundas residencias en periodos vacacionales».

Un 20% de casos resueltos

Los investigadores de Policía Nacional y Guardia Civil lograron resolver 437 delitos vinculados con el robo de viviendas en 2016, lo cual supone un 19,6% sobre la totalidad de los casos registrados, según los últimos datos disponibles por el Ministerio del Interior. «Cuando son robos aislados, que no se repiten por la misma zona y con el mismo 'modus operandi', es muy difícil descubrir quién suele estar detrás de ellos. Otra cosa bien distinta es cuando se detectan mucho robos en poco tiempo en un área muy concreta, entonces por lo general sabemos que son bandas que están actuando por la zona y se pone toda la carne en el asador para ir a por ellos. Son delitos que suelen generar mucha alarma social, porque están violando los refugios más íntimos de las personas, sus propias casas», advierte otro policía nacional consultado por este periódico.

Por otro lado, se encuentran los robos en viviendas con violencia. Es decir, los asaltos que se producen cuando los moradores de los pisos se encuentran dentro y son amenazados con algún tipo de arma, o agredidos brutalmente. Los últimos datos del Ministerio del Interior referidos a 2016 han contabilizado 76 casos de estas características, casi el doble de los registrados en 2015, cuando hubo 49. Uno de los últimos casos detectados acabó con cinco personas detenidas el pasado mes de agosto, entre ellas un menor de edad. Entraron en un domicilio de Moraleda de Zafayona y amenazaron a la pareja que residía dentro con un cuchillo. Los maniataron y amordazaron para después llevarse un botín de apenas 500 euros, que posteriormente fue recuperado. Otro de los casos registrados este año fue en Churriana de la Vega donde los propietarios de una vivienda se llevaron el susto de sus vidas cuando vieron a tres individuos armados con una pistola que intentaron robar en el interior del inmueble. Forcejearon con ellos hasta que lograron ahuyentar a los tres delincuentes, que se dieron a la fuga. Los hechos no se produjeron de madrugada ni de noche, sino sobre las 15.00 horas, lo cual da muestras de la impunidad con la que actúan estos delincuentes violentos.

«El auge de los robos de marihuana ha generado muchos asaltos o robos en viviendas donde los ladrones acuden en busca de plantaciones que ya están a punto de recolectarse. Suelen ser robos muy violentos, pero la mayoría de las veces no se denuncian porque las víctimas saben muy bien que también han cometido un delito contra la salud pública», apunta un guardia civil consultado por este periódico.

En la capital granadina, los últimos casos más sonados de robos en viviendas se sitúan en la céntrica barriada del Realejo y en la provincia, en localidades como las urbanizaciones ubicadas en el término municipal de Albolote, así como en Cogollos Vega.

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