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«Norte está dando ejemplo en tolerancia religiosa»

Los representantes de las religiones con presencia en el distrito Norte, con los técnicos, oenegés y representantes municipales.
Los representantes de las religiones con presencia en el distrito Norte, con los técnicos, oenegés y representantes municipales. / J. F. BARRERA
  • La Mesa de Diálogo Religioso por la Convivencia maximiza la capacidad social de los líderes religiosos con presencia en barrios

  • Párrocos católicos, sacerdotes mormones, imanes musulmanes y pastores evangelistas comparten sus esfuerzos en el distrito

El distrito Norte continúa inmerso en su proceso de mediación intercultural para avanzar en su transformación social con el objetivo de lograr unos barrios amables presididos por la buena vecindad. Si el mes pasado comenzaron las tertulias en las plazas, donde los vecinos radiografían los problemas que les afectan, este mes de junio se ha constituido la Mesa de Diálogo Religioso por la Convivencia.

Este espacio de ciudadanía es un hito en la intrahistoria de la ciudad de Granada, donde este mes de junio ha trascendido una polémica sobre una oración de los colectivos de musulmanes en los Jardines del Triunfo. Mientras desde diversos sectores y partidos políticos se criticó este acto y se consideró «un agravio», el propio arzobispo de Granada lo defendió.

De hecho, este espacio de trabajo religioso por la convivencia se cristalizó el día que saltó esta polémica. Pero en el distrito Norte, ninguno de los representantes de hasta cuatro religiones, lo consideró de mayor interés.

Fue la concejala de Derechos Sociales quien apoyó el acto en el Triunfo y fue ella también la que asistió a la constitución de esta mesa. Fue clara: «Este es un proyecto piloto necesario para trasladarlo al resto de la ciudad. El distrito Norte está dando ejemplo a Granada en todas estas cuestiones de tolerancia religiosa y convivencia».

Ahí estaban, en el Centro Cívico de Cartuja, representantes de 'Vamos, Granada', de la Fundación La Caixa y los mediadores de ICI, los de la UGR y el Centro Unesco, las ONGs Diálogo y Acción, Granada Acoge, Nuur (mujeres musulmanas) y los representantes religiosos: Mormones, Católicos, Evangelistas del Culto y de la comunidad musulmana, todas con presencia en Norte.

El nacimiento de este proyecto tenía sus reglas. La primera de ellas, que todos tenían que hablar y que no podían superar los dos minutos. Se cumplió a rajatabla. «Se trata de buscar canales de comunicación con toda la diversidad de cada uno de los barrios y del distrito, debe buscar fórmulas de llegar a todo el mundo», explicó para empezar un mediador, quien planteó el objetivo con claridad: «El objetivo no es la religión sino la transformación social». Es decir, aprovechar la capacidad de cada religión para mediar.

Un ejemplo

También surgió la idea de Norte como ejemplo de un lugar donde se definen estrategias de visibilidad de la diversidad sociocultural del distrito, «que es positiva» y «enriquece». Para ellos buscan canales sostenibles entre los líderes religiosos y protocolos de actuación, de forma que los conflictos no sean interpretados como enfrentamientos entre religiones o culturas. Se explicó que hay tres modos de relacionarse en los barrios de la ciudad. El primero es la hostilidad, que lleva aparejada la desconfianza y el miedo. El segundo es el predominante en estos barrios. Se trata de la coexistencia, el respeto pasivo y sin mezcla. El tercero es la convivencia, lo que se pretende en este grupo de trabajo y aprendizaje. «Lo que buscamos es facilitar la convivencia en el distrito y que nos permita aprender a todos», indicaron.

Uno de los sacerdotes católicos recordó con razón la importancia de la educación: «Nunca se piensa en los niños y en los profesores, y aquí hay muchos colegios y se educa en valores y hay oportunidades muy buenas» Coincidió Samira, de la asociación de mujeres musulmanas: «Se nos han escapado aquí dos generaciones. No podemos dejar a la generación que está ahora creciendo que entre en la droga». Habló también el representante de la comunidad musulmana, Lahsen: «Como musulmanes, hablamos con la administración desde Madrid hasta el nivel local y siempre buscamos la solución de conflictos». Y se comprometió: «Tenemos que trabajar más con este grupo porque hay mucho desconocimiento».

Los representantes de los mormones propusieron prestar servicio a la comunidad. «Creemos que hay necesidad de servicio, que no puede ser todo con dinero», señalaron. Llegó el turno del pastor de Cartuja José Jiménez, Evangelista del Culto: «Necesitamos ayuda. Sobre todo para la gente que verdaderamente quiere cambiar. Me dicen, 'Pastor, queremos cambiar, pero no tenemos medios'. Sería bueno darles algo para que cambien su vida y ayudarles. Es gente que no tiene formación y es una situación de emergencia. Así evitaremos la delincuencia y lograremos que todos se lleven mejor», concluyó.