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Le reconocen la incapacidad absoluta por el 'síndrome de la espalda fallida'

Le reconocen la incapacidad absoluta por el 'síndrome de la espalda fallida'
  • El enfermo, un granadino de 48 años, se ha sometido a operaciones de espalda y sufre un dolor incompatible con cualquier actividad laboral «por liviana que sea»

El ‘síndrome de la espalda fallida’ es más común de lo que se piensa. Se desencadena en algunos pacientes que se han sometido a intervenciones quirúrgicas por dolencias cervicales, afecciones lumbares o hernias discales. Estas operaciones de espalda son complejas y hay enfermos que, tras pasar por quirófano, no logran deshacerse de los insoportables dolores que sufren, como J.V.L., un granadino con este síndrome que acaba de conseguir que el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, Ceuta y Melilla (TSJA) le reconozca una incapacidad permanente absoluta.

IDEALha tenido acceso a la sentencia del alto tribunal andaluz, que es firme y que ha sido dictada por la Sala de lo Social, cuyos magistrados han concluido que ante el cuadro que presenta este granadino, «no se considera compatible su estado con la realización de actividad laboral que pueda ser retribuida, por liviana o sedentaria que sea».

El enfermo, que es vecino de Churriana de la Vega y era dependiente de una empresa de repuestos de automóviles antes de que su dolencia le apartara del mostrador, empezó a sufrir dolores de espalda hace cinco o seis años. Se sometió a una operación para eliminarlos pero no obtuvo el resultado esperado. El dolor se intensificó hasta el punto de no poder prácticamente andar.

Su caso aterrizó en un primer momento en el Juzgado de lo Social número 5 de Granada, que desestimó la demanda que interpuso su abogado, Miguel Garrido, contra el Instituto Nacional de la Seguridad Social y la Tesorería General de la Seguridad Social. El letrado recurrió entonces ante el TSJA, que le ha dado la razón y ha revocado la sentencia anterior. Para el alto tribunal, el granadino, ciertamente, «presenta una reducciones anatómicas o funcionales graves (...), previsiblemente definitivas, que le inhabilitan por completo para toda profesión u oficio».

De este modo, la resolución, dictada el pasado 16 de febrero, determina que J.V.L. «se encuentra en situación de Incapacidad Permanente Absoluta para todo tipo de trabajo, con derecho a la prestación correspondiente del 100% de su base reguladora desde la fecha del hecho causante».

Para el TSJA, está acreditada la importancia de la afectación de la columna lumbar –la parte más baja de la espalda, donde la columna se curva hacia el abdomen– de este granadino, que presenta un dolor «neuropático», así como «radioculopatías» y la «afectación crónica» de la raíz de una de las vértebras. Junto a ello, resalta el hecho de que tenga que llevar las 24 horas del día un «neuroestimulador periférico», que, según las fuentes consultadas –como la web tuvidasindolor.es–, es un dispositivo electrónico que produce impulsos eléctricos para alterar los mensajes de dolor antes de su llegada al cerebro.

Limitaciones

Como consecuencia de ello, J.V.L. tiene limitaciones a la hora de andar, así como de realizar esfuerzos y coger peso, y su estado psicológico-psiquiátrico también se ha visto afectado. Presenta «ánimo triste, pérdida de ilusión y desesperanza en el futuro». Una depresión, que unida a su grave dolencia de espalda, le hacen estar «muy limitado para las actividades diarias».

A J.V.L., que ha agotado todas las posibilidades terapéuticas y rehabilitadoras, se le había reconocido ya hace casi dos años y medio (el 30 de enero de 2015 ) una incapacidad permanente total para su profesión de dependiente de comercio, y hasta ahora tenía derecho a percibir el 55% de su base reguladora de prestaciones. Pero decidió también agotar la vía administrativa y judicial, y llegar hasta el TSJA, que ha respaldado sus pretensiones.