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El arzobispo visita por primera vez una mezquita y cena junto a musulmanes

Monseñor Francisco Javier Martínez, junto al imán de la mezquita de Omar, Lahse El Himer, en la ruptura del ayuno del sábado pasado.
Monseñor Francisco Javier Martínez, junto al imán de la mezquita de Omar, Lahse El Himer, en la ruptura del ayuno del sábado pasado. / R.I.
  • El imán Lahse El Himer lo invitó a la ruptura del ayuno del ramadán en el barrio de la Cruz para fortalecer lazos tras la polémica del Triunfo

El arzobispo de Granada, Monseñor Francisco Javier Martínez, visitó la mezquita de Omar -situada cerca del complejo administrativo Mondragones de la capital- el sábado pasado por la noche. Allí intercambió opiniones y cenó en un ambiente «relajado» junto a fieles musulmanes y sus portavoces. Los mismos estaban congregados, como suelen hacer durante un mes al año, para participar de la ruptura del ayuno diario (iftar) de una jornada de ramadán, celebración que acaba el fin de semana que viene tras un mes sin comer ni beber desde el alba hasta que se pone el sol. Este año el ramadán ha comenzado el 27 de mayo y acabará el próximo día 26.

El alto representante católico acudió al lugar invitado por el imán Lashem El Himer, encargado de dirigir la oración colectiva en esa mezquita vinculada a la comunidad musulmana de Granada. Era la primera vez que el arzobispo pisaba una mezquita granadina y los dos líderes religiosos quisieron tener un gesto similar al que hace poco más de un mes tuvieron también el Papa Francisco y el gran imán egipcio Ahmed al Tayyeb, quienes llevan trabajando en un proyecto destinado a desmontar prejuicios en los seguidores de ambas religiones desde la visita del líder islámico al Vaticano en mayo de 2016, lo que constituyó la primera presencia de un gran imán de Al Azhar en la santa sede.

Según fuentes del arzobispado y declaraciones del propio Lashem El Himer, la visita fue muy cordial y venía a poner un poco de sentido común a la polémica vivida en la capital en las últimas semanas tras la convocatoria de una ruptura multicultural y festiva del ayuno musulmán en el Triunfo, donde se erige una estatua en honor a la Virgen de la Inmaculada.

Después de que unas 1.500 personas se congregaran en ese lugar, ubicado cerca de Fray Leopoldo, para explicar el Islam, rezar, cenar juntos y hacer talleres de convivencia, un grupo de ciudadanos consideró el gesto una provocación y reaccionó convocando a los pocos un rezo del rosario para desagraviar la ofensa.

250 personas

A esa cita para orar juntos el rosario acudieron unas 250 personas, pese a que el arzobispado indicó expresamente que desautorizaba la concentración católica en el Triunfo porque no consideraba una ofensa lo ocurrido. «Los cristianos no hacemos desagravios por la oración de fieles de otras confesiones», zanjó la archidiócesis de Granada en un comunicado oficial. «La libertad religiosa es un bien supremo que la Iglesia defiende y protege frente a todos los obstáculos que puedan oponerse», rezaba en la misma nota de prensa.

A la cena conjunta de este sábado pasado también acudió José Ferrer Sánchez, del Instituto de la Paz y los Conflictos y representante de la iglesia mormona, el profesor Gonzalo Villargán de la Facultad de Teología y Enrique Raya, catedrático de la facultad de Trabajo Social de la Universidad de Granada.

También estuvo presente Manuel Velázquez Martín, el cura de la parroquia del Carmen, ubicada el barrio de la Cruz y vecina a la mezquita donde pasaron «una agradable y cordial velada junto con los amigos musulmanes», residentes en el barrio y feligreses de ese templo enclavado en la capital.

«Entendemos que actos como este fortalecen los lazos de amistad y convivencia de las personas, independientemente de su credo. Desde la comunidad musulmana de Granada creemos que estos eventos son necesarios para la sana convivencia que requiere una sociedad plural y diversa como es la nuestra», explicaron.

Los asistentes fueron obsequiados con libros sobre el papel de los musulmanes en la historia y al arzobispo se le dio un diccionario del Corán. «La comunidad musulmana agradece a monseñor su visita, sus palabras de aliento y apoyo, su disposición y dedicación para con todas las personas», apostillaron.

El arzobispado también informó en su página web de esa iniciativa e indicó que, además de los líderes religiosos y de los profesores, fuera de la mezquita estaban «cenando muchas muchachas musulmanas y familias del barrio».