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«¡Madre mía si nos pilla el derrumbe! Aún tengo el miedo en el cuerpo»

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Toneladas de tierra y cascotes cayeron sobre los dos coches, que quedaron completamente destrozados. / Fermín Rodríguez

  • Filtraciones de agua provocan el derrumbe de un muro en Monachil, que deja sepultados dos vehículos que quedaron destrozados

Antonio aún tenía el susto en el cuerpo a la una de la tarde. Su teléfono había sonado seis horas antes, cuando todavía dormía, informándole de que un muro se había venido abajo y sus dos coches, el que utilizan normalmente él y su esposa, habían quedado sepultados sobre toneladas de tierra y ladrillos. Se vistió apresuradamente. Salió de su casa, situada a pocos metros de donde había estacionado sus vehículos, un recodo de la calle San Agustín, en la misma entrada de Monachil, y observó el desastre. En efecto, sobre las cinco se escuchó un fuerte estruendo. Media hora después, a las cinco y media, un vecino contactó telefónicamente con el concejal de Seguridad Ciudadana de Monachil, Antonio Morales, para advertirle de la gravedad de los hechos. Policía Local y Guardia Civil realizaron una inspección para descartar inicialmente que hubiera personas afectadas y corroborar los daños materiales causados por el desprendimiento. También realizaron la acotación de la zona para evitar el paso de viandantes.

Fotos: Destrozo en Monachil

Según el edil Antonio Morales, que se personó en el lugar junto a técnicos municipales para realizar una peritación y valorar si persistía la situación de riesgo, el colapso se produjo sobre las cinco y cuarto de la madrugada. Antonio Morales comenta que, a expensas de los resultados de la investigación, todo apunta a que un haza de tierra, contenida por esta pared de unos tres metros de altura, quedó inundada como consecuencia de que una acequia y sus ramales habían quedado abiertos, provocando un grado de humedad que resquebrajó el talud, que estaba pintado de blanco.

Los cascotes y la tierra semi enterraron los dos automóviles, que quedaron completamente destrozados, tal y como se puede apreciar en las fotos que ilustran este artículo y en el vídeo que se puede observar en Ideal.es. Por suerte, al tratarse de noche cerrada, no había gente transitando por esta calle. También resultó dañado otro edificio, cuya puerta trasera no aguantó el peso de los arrastres.

Peligro controlado

Antonio Morales señaló que, una vez analizado todo lo sucedido e interrumpido el caudal de esas canalizaciones que anegaron la parcela, no hay peligro de que se produzcan nuevos aludes. La vía, eso sí, ha quedado acordonada para que no puedan pasar personas -existe salida en ambas direcciones-. Ahora habrá que esperar a que los peritos de las compañías de seguros hagan sus dictámenes. Al tratarse de fin de semana y como, en teoría, todo está bajo control, esta visita no se producirá probablemente hasta mañana. A partir de ahí, identificadas todas las partes y los titulares de todas las fincas, se procederá al desescombro, cargando los gastos de esa operación a quien se considere responsable de lo sucedido.

Mientras tanto los propietarios de los autos, el matrimonio formado por Antonio y Manuela, tendrán que acudir al alquiler de otro turismo para poder desplazarse y continuar con su día a día y con sus obligaciones laborales. Manuela, que es artesana, lo precisa para su trabajo -precisamente tenían previstos desplazamientos para la semana que viene-. Un 'mal menor' si tenemos en cuenta que si el suceso se produce a otras horas, cabe la posibilidad de que sí hubiera habido afectaciones personales. «¡Madre mía si nos pilla!», exclamaba Antonio mientras veía, una vez más, la magnitud del derrumbe. «Aún tengo el miedo en el cuerpo», espetaba.

Aparcaban a diario

Y es que, según afirmaba Antonio, su familia siempre suele aparcar en este punto sus utilitarios, un Ford Fusion y un Citroën Xsara -uno con diez años de antigüedad y otro con quince, ambos en perfectas condiciones-, los dos de color rojo, que ahora han quedado completamente inservibles.

Antonio, que desde el primer momento reconoce la prontitud y la diligencia con la que han respondido las fuerzas del orden y el Ayuntamiento de Monachil para garantizar la seguridad y esclarecer todo lo ocurrido, confía en que se les resarza cuanto antes de este siniestro total y disponer de un medio de transporte «que necesitamos», aseguró.