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Al AVE se le atasca otra cuenta atrás

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Su fecha, 31 de mayo. En el tramo de acceso a Granada están terminando canalizaciones y faltan vías. / Ramón L. Pérez

  • Fomento ofreció un cronograma que contemplaba acabar el tramo de la Chana el 31 de mayo

  • Según esos planes, la estación y sus vías deberían estar listas en un mes y para acabar Loja tendrían dos meses. Fomento se compromete a cumplir el plazo final tras la información publicada por IDEAL

El 14 de marzo de 2017 se celebró una comisión de seguimiento de las obras del AVE -la segunda- en la subdelegación del Gobierno. Como representante del ministerio de Fomento acudió el secretario general de Infraestructuras, Manuel Niño, quien llegó con datos y fechas. El Gobierno reiteró entonces que los trabajos se acabarán en noviembre de este año, tras lo que se necesitarán unos meses de circulación en pruebas. Y mantuvieron que la puesta en marcha del tren sería posible para el primer trimestre de 2018. Esas fechas venían avaladas por un cronograma de obras por tramos y tipo de trabajos que debían estar concluidos. Hemos recorrido esas zonas para mostrarles el grado de avance que ha habido. La conclusión ya la han leído en el titular. No se están cumpliendo los enésimos plazos que Fomento ha dado para concluir esta infraestructura.

En ese calendario, al que tuvo acceso este periódico, se contemplaba que el tramo que discurre por la Chana debía estar terminado -plataforma y vía- a 31 de mayo de 2017. La buena noticia es que hay más operarios que nunca en esos 2,3 kilómetros que discurren por el término municipal. Al menos una veintena de trabajadores, según la comprobación que pudo hacer este periódico. La mala noticia es que sólo está totalmente concluido el primer tercio del tramo, el que discurre paralelo a la N-432, lindando con Atarfe, donde se puede ver con claridad cómo quedará la plataforma con sus postes de electrificación y los tres raíles para trenes de Alta Velocidad y convencionales. Sin embargo, llegando a la altura de la Azucarera, se puede comprobar que no están concluidas las obras, como se recoge en ese calendario de Fomento. Al lado de esta antigua fábrica había un grupo de trabajadores ultimando un paso a nivel. No hay vías instaladas a esta altura, aunque sí se ven los postes de electrificación.

Sin terminar

A la altura de Bobadilla también falta obra civil todavía. No se ha concluido el paso subterráneo para los coches -a la altura del gimnasio We-, una estructura necesaria para poder concluir la plataforma ferroviaria que pasa por encima. Un poco más hacia delante, donde está el llamado 'muro de la vergüenza', tampoco se ha instalado la vía y los trabajadores estaban aún construyendo unos canalones a los lados de la plataforma, un trabajo previo a la colocación del balasto, las traviesas y la vía. Los vecinos de la zona sufren también el tránsito de los camiones de día y de noche.

Este tramo acaba a setecientos metros de la estación de Andaluces, donde arranca el siguiente tramo. La fecha prevista en el cronograma para el siguiente tramo, el de la terminal de pasajeros, es el 30 de junio, momento en el que deberían estar listas la plataforma y la vía -y el edificio de la estación, se entiende-.

En este tramo también se apreciaba mucho movimiento de trabajadores. Había operarios soldando el 'techo' voladizo que hay sobre el nuevo edificio de la estación, que está todavía sin enlucir, sin puertas ni ventanas. Por este nuevo edificio es por el que accederán ahora los pasajeros para entrar a los trenes, pero esa plataforma de paso no está construida, hay un hueco hasta llegar a las toperas de freno de los convoys. Tampoco están terminados los andenes ni se han colocado los setecientos metros de la playa de vías, que mantiene todavía los raíles antiguos. No se ha remozado la terminal antigua, ni se ha hecho el aparcamiento para vehículos de pasajeros, aunque esto último no es estrictamente necesario para que pudieran circular los trenes. También había trabajadores en la nueva rampa que comunica camino de Ronda con el barrio de Pajaritos.

Donde no se ha movido tampoco una loseta es en la plaza de acceso a la estación, que también estaba incluida en el proyecto, aunque ya se han pintado en el suelo unas líneas de cómo quedará tras la reordenación.

El siguiente tramo que tendría que estar acabado, según los planes del propio ministerio, sería el de Loja, para el que previeron que plataforma y vía estarían listas para finales de julio, en menos de dos meses.

En Loja

Los 27 kilómetros de la obra del AVE por Loja avanzan, sí, aunque es pronto para determinar si se cumplirá este enésimo calendario. Desde la visita del ministro de Fomento, en febrero, hay dos puntos donde probablemente se ha hecho más evidente el 'empujón' a la obra: el entorno del túnel de San Francisco y el de Puente Quebrada, donde hasta abril no se han percibido actuaciones concretas, así como en Plines, donde la construcción del paso superior de esta zona residencial ya sí tiene forma y estructura.

Son dos puntos cerca o dentro del casco urbano lojeño que se tocaron poco o nada en los primeros meses de obra y que son de los más «conflictivos» en cuanto a las reclamaciones de la asociación 'AVE sí pero no así'. El paso de Plines, por su «presunta afección ambiental al río Genazar» según denunció en su día el colectivo, y el antiguo túnel de San Francisco, por la supuesta «inseguridad para los vecinos de las casas cercanas» y «el peligro de contaminación del acuífero de Loja», aspectos que destacaron en su momento también desde la asociación. Aun así, la obra continúa y el paso elevado de Plines -de uso obligado para los vecinos Cerro Vidriero y diseminados cercanos- ya deja ver grandes pilares, plataforma y una curva por la que subirán o bajarán los vehículos que quieran salvar la vía de la Alta Velocidad, sin atravesarla, como antes hacían por un paso a nivel con barreras.

En el túnel de San Francisco, del siglo XIX, además de la preparación de pantallas que den estabilidad a los taludes cercanos, se ha gunitado el interior -recubierto de hormigón- para dar más resistencia con poco espesor a los muros del viejo pasaje. Es quizá el punto más complicado, sobre todo para los vecinos, que con los operarios en faena en turnos diurno y nocturna, se quejan ya no sólo de las posibles consecuencias que la Alta Velocidad tenga para el barrio de la Estación sino también de las que está teniendo ya la obra en su día a día, «con ruidos insoportables y vibraciones continuas», se han quejado numerosos vecinos en las últimas semanas.

Muy cerca de allí, en casco urbano, se trabaja también en el túnel de piedra de Puente Quebrada y en el viaducto homónimo, cuyos pilares además se están reforzando para asegurar el paso del nuevo tren. Los pasos permanentes de Riofrío y La Atajea también están muy avanzados, y de hecho fueron de los primeros donde la adjudicataria de la obra comenzó a meter máquinas y mover tierra, con objeto de construir sendos caminos para el paso de vehículos en estos dos núcleos rurales. En la Atajea, no obstante, aún no se ve claramente el punto donde la vía del tren nueva, procedente de Archidona por el túnel de Quejigares y el Puente Barrancón, se unirá con la antigua, del siglo XIX pero adaptada a los requisitos técnicos del AVE.

Volviendo al casco urbano, el paso del barrio de la Estación -otro tema espinoso para vecinos y Ayuntamiento- también empieza a tener una forma definida, aunque la obra ha ido lenta aquí en las últimas fechas. Fue el lugar que visitó el ministro y su aspecto en realidad tampoco ha cambiado demasiado desde febrero. Más adelante, en el apeadero de AVE -cuya estructura se terminó antes de que las obras se paralizaran durante nueve meses- algunos operarios trabajan en las vías, mientras otros retiraron en los últimos días los escombros de la antigua estación de Loja, derribada «por sorpresa» para muchos. Queda por ver, pues, cómo se resuelven el subterráneo o subterráneos de la Estación -para vehículos y personas-, si se construyen algunos pasos reclamados por el Ayuntamiento y no previstos en proyecto -como el de la Loma de las Alegrías- y otros aspectos como la instalación de las catenarias.

El 11 a las 11

Mientras tanto, Marea Amarilla y Granada en Marcha han convocado una nueva concentración, esta vez en Loja. La cita será el 11 de junio a las 11.00 horas de la mañana en la explanada de acceso a la estación antigua de Loja.