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Los vecinos de Juventud exigen una entrada accesible al barrio

  • Se han concentrado para pedir aceras más anchas en una calle en la que coinciden las obras del AVE con las del estadio de la Juventud

En la calle Jesse Owens, que conecta el barrio de la Juventud con el Camino de Ronda, es imposible empujar un carrito de bebé, de la compra, una maleta o una silla de ruedas sin bajarse de la acera. La situada en el margen más cercano a las vías del tren -ahora, a las obras del AVE- no supera el metro de ancho y está salpicada de señales de tráfico. Al otro lado, las obras en el estadio de la Juventud anulan prácticamente por completo el paso para peatones.

Este es el motivo por el que los vecinos de la zona se han concentrado en el puente de Camino de Ronda: exigen un acceso digno para el barrio. Los vecinos de Rosaleda- Sanders y la sociación de Vecinos San José Obrero- Distrito Ronda piden que Ayuntamiento y Junta de Andalucía dejen margen para los peatones junto al Estadio de la Juventud. La construcción del muro exterior, primera fase de las nuevas obras de remodelación, no ofrece muchas esperanzas. Según los vecinos, la acera resultante cuando culminen las obras medirá 1,90 metros. Pero exigen que el ancho sea mayor, como sucede en otras zonas del barrio.

Paco Rodríguez, portavoz de los vecinos, asegura que la calle es "un cuello de botella (...) queremos que vayan al máximo de la acera, de dos metros y medio o tres, para tener un acceso digno". Lamentan los residentes que a las obras del AVE, que ya han 'robado' parte de la calle, ahora se sumen las del estadio de la Juventud sin contemplar vías más anchas para los peatones: "Parece que el barrio se está llevando todo lo peor".

Uno de los vecinos de la zona, Fermín Ferrer, sufre a diario los problemas de accesibilidad. Se traslada en silla de ruedas y tiene que lidiar con "aceras que no están preparadas, adaptaciones que no están a ras de suelo o baldosas levantadas". "Ahora cuando hemos querido subir la acera no hemos podido pasar, porque han puesto una valla que ocupa la acera", ejemplifica.

El presidente de la Federación Provincial de Asociaciones de Vecinos, Francisco López de Haro, se muestra tajante: "Si en vez de estar en Granada esto está en Sevilla o en Málaga estaría hecho hace muchos años. En este barrio nos tienen marginados". Hay escenas que se repiten día tras día: "La gente cuando viene con carros se tiene que tirar abajo, con el problema de que pueden tener un accidente".

Al tráfico de coches y autobuses habitual de la calle se suma ahora la entrada y salida de camiones a las obras del estadio. Una afluencia que no es compatible con las angostas aceras actuales y, según los vecinos, tampoco con las proyectadas a medio plazo.