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El Consejo Social de Granada encara su nueva andadura sin el consenso esperado

Francisco Martín Recuerda, anterior presidente del Consejo Social, en su toma de posesión.
Francisco Martín Recuerda, anterior presidente del Consejo Social, en su toma de posesión. / IDEAL
  • Los grupos de la oposición muestran su malestar por la ausencia de diálogo y de escucha activa a la hora de elegir al responsable de la nueva presidencia, que recaerá en Santiago Carbó

En apenas 48 horas el Consejo Social de Granada se reunirá en el Salón de Plenos del Ayuntamiento. La convocatoria tiene una única razón -y un único punto en el orden del día-: la toma de posesión de su nuevo presidente, el economista Santiago Carbó. Una presidencia que, sin embargo, arranca con fricciones y sin el consenso esperado para un órgano de calado en la ciudad.

El principal malestar nace precisamente dentro del Ayuntamiento donde los grupos municipales de la oposición, especialmente, PP y C's vuelven a hacer pinza y critican las «formas» con las que ha actuado el equipo de Gobierno en el nombramiento a Carbó. Una reflexión que también es manifiesta en Izquierda Unida y en 'Vamos, Granada'.

Si bien los portavoces de todos los grupos reconocen que es el alcalde, Francisco Cuenca, el que tienen la potestad de nombrar al presidente vía decreto, recuerdan que en el artículo 10.1 del reglamento del propio Consejo se especifica que «la presidencia corresponderá al titular de la Alcaldía (...) previa consulta a las organizaciones y entidades representadas en el órgano». He aquí el problema. Mientras los grupos lamentan la falta de consulta, el equipo de Gobierno, en voz de la concejal de Presidencia, Ana Muñoz, lo niega y asegura que «es la primera vez que se sigue el reglamento y se respeta todo el procedimiento».

Según Muñoz todas las entidades y organizaciones han recibido una carta en la que se les exponía la candidatura de Santiago Carbó y la posibilidad de que se expusiera alguna sugerencia. «Muchas nos han contestado, otras no, pero nadie nos ha expresado ni otro nombre de manera oficial, ni han mostrado rechazo a Carbó». Es el caso de la Confederación General de Empresarios (CGE) desde donde se señala que «hay poco margen, ya que no es un cargo que se pueda votar y señalan que de no haber candidato oficial, hubieran propuesto a alguno de los suyos», aunque no cuestionan el perfil del economista tal y como especifica el vicepresidente, Luis Aribayos.

La concejala de Presidencia dice estar «tranquila» porque ha actuado de forma correcta y aclara que los grupos municipales «fueron informados en una junta de portavoces por el propio alcalde».

Hechos consumados

Desde la oposición se ve de otra manera. «El alcalde debe recapacitar y no dar lugar a este tipo de situaciones. Vuelve a demostrar que está gobernando vía decreto y con un consenso que es falso», expone la portavoz popular Rocío Díaz. Mantiene que a su grupo ni se les ha preguntado, ni consultado y añade que la convocatoria está mal planificada. «Debería abrirse un foro de escucha desde la sensatez y la responsabilidad, especialmente, porque el equipo de Gobierno sólo cuenta con 8 de los 27 ediles del pleno».

En la misma línea se expresa Manuel Olivares de Ciudadanos. El edil lamenta que el PSOE «siga en la misma tónica» y reprocha que el equipo de Cuenca quiera imponer su criterio «utilizando» a personas de reconocido prestigio. «Entendemos que el nombramiento es legal, pero no legítimo... nos enteramos por la prensa y no nos gustan la forma impositiva de actuar, al margen de que el currículum de Carbó sea indiscutible».

En este sentido, Francisco Puentedura de IU apunta que el alcalde ha utilizado el mismo método que su predecesor. «Me enteré de la propuesta -unilateral- en una junta pero, después, no hemos tenido más oportunidad de debatirla». Por su parte, Marta Gutiérrez, desde 'Vamos, Granada' señala que si la intención del equipo de Gobierno es cambiar el espíritu del Consejo y hacerlo más abierto, «quizás la clave esté en cambiar los estatutos y la forma de elegir a su presidente, para que realmente sea todo más democrático».