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Otro de los coches en venta en la calle Casería de Aguirre.
Otro de los coches en venta en la calle Casería de Aguirre. / Ideal

'Concesionarios' de coches en plena calle

  • La Policía Local arranca una campaña en los barrios afectados y el área de Movilidad estudia una ordenanza para regular una práctica 'alegal' que priva a cientos de vecinos de estacionamiento

  • Grandes avenidas se convierten en mercados de vehículos que dejan sin aparcamiento a los vecinos de la zona

Este problema le ocurre a diario a muchos vecinos de Granada: ir buscar un aparcamiento en su calle y no encontrarlos... pero porque la zona está 'invadida' por una cadena de coches en venta. Un carril de vehículos con el cartel de 'se vende', algunos, hasta con el certificado de haber pasado la Inspección Técnica de Vehículos (ITV): un concesionario a la intemperie. Grandes avenidas -muchas cercanas a los centros comerciales- se han convertido en mercadillos urbanos de venta de automóviles de segunda mano que utilizan la vía pública para ofrecer la mercancía sobre ruedas.

La situación es reincidente y se ha detectado en diferentes zonas de la capital. Calles como Gonzalo Gallas o la Carretera de la Sierra -según la Policía Local- han sido escenario de esta compraventa de coches que ahora se reproduce en la otra punta de la ciudad. Avenidas como Joaquina Eguaras o calles como Francisco Dalmau o Tete Montoliú son actualmente las zonas calientes. Tanto, que ayer, concretamente, en la calle Tete Montoliú había más de una decena de coches ocupando la zona de estacionamiento público. Renault, Seat, Peugeot o BMW expuestos con sus carteles listos para cambiar de dueños. Ante esta situación, el Ayuntamiento ha decidido tomar cartas en el asunto y durante las próximas semanas -e incluso meses- la Policía Local intensificará la vigilancia y el control en estos espacios.

No se quedará ahí. Hasta la fecha, el Consistorio no contaba con una ordenanza específica que regulara esta actividad mercantil, existe pues un 'semivacío legal' que estos vendedores utilizan a sus anchas para apropiarse de la calle y evitar ser sancionados. Juegan, por ejemplo, con los tiempos. Como son conscientes de que un vehículo puede llamar la atención demasiados días estacionado en la misma calle -además de que este aspecto sí que está regulado por la ordenanza de Circulación, por abandono de vehículo- van moviendo los coches por el barrio. «Así, el automóvil en venta que ves un día al principio de la calle, a los tres días está al final de la misma vía o en la acera de enfrente», explican algunos de los vecinos afectados de la zona de Casería de Aguirre.

Las denuncias ciudadanas y el control policial han motivado que desde el área de Movilidad tomen cartas en el asunto y se planteen de manera técnica crear una ordenanza específica o incluir este aspecto en la ordenanza de Convivencia o en la de Circulación para regular estas ventas. «La idea es que los ciudadanos no sean los perjudicados por este tipo de prácticas», exponen desde la Policía Local, que añade, que si cualquier persona quiere dedicarse a la venta oficial de cualquier vehículo debe atenerse al pago de tasas y contar con las altas laborales pertinentes.

Doble perjuicio

El presidente de Facua Granada, Luis Romero, señala que, además de la apropiación indebida de la vía pública, esta actividad comercial, al margen de los concesionarios oficiales se convierte en una competencia desleal ya que no hablamos de que un particular de manera aislada ponga un cartel en su vehículo para venderlo, sino de personas que se dedican a ello de manera semi-profesional y, normalmente, se mueven organizados. «En este caso, si el comprador tiene algún tipo de problema con el coche queda desamparado y las asociaciones de consumidores no podemos ayudarle porque no le protege la ley, se está haciendo una compraventa al margen de la regulación y eso va en detrimento del consumidor», explica Romero.

La competencia desleal que esta práctica causa a los concesionarios oficiales también ha sido una denuncia constante durante los últimos años. El sector de la distribución de vehículos, así como desde las diversas asociaciones, llegaron a reclamar a la Dirección General de Tráfico colaboración y que, a nivel nacional a través del Reglamento del Código de Circulación, también hubiera una línea de control que se sumara a las ordenanzas municipales.

El proyecto se quedó ahí y desde la Dirección de Tráfico Granada, su director, José Vico señala que actualmente ni la ley de Seguridad Vial, ni el Reglamento General de Circulación contemplan alguna medida en su articulado y que, en todo caso, se actuaría en coordinación con las ordenanzas municipales.

Sin aparcamiento

La luz de alerta sobre la falta de aparcamiento en Granada sigue encendida. El Plan de Movilidad Sostenible que presentó el anterior equipo de Gobierno ya advertía que la ciudad tiene, al menos, un déficit de 40.000 plazas de aparcamiento. Espacios libres de pago para estacionar el vehículo que, al final, entre los estacionamientos 'legales' y los que no lo son por abandonos y ventas de coches, obligan a los vecinos a dar vueltas y vueltas para poder estacionar cerca de casa.