Ideal

«Hay muchas pistolas y escopetas en el barrio»

Depósito de armas de la Intervención de la Comandancia de la Guardia Civil de Granada. / Ramón L. Pérez
  • La adquisición de un arma de fuego corta en el mercado negro varía entre los 300 y 3.000 euros, en función de si es nueva o ha sido utilizado para algún hecho delictivo

Uno. El 28 de febrero de 2012, un individuo asesinó a un padre y a su hijo de varios disparos en la escalera del portal número 1 de plaza Rey Badis. Usó una pistola semiautomática de calibre 9x19 y con número de serie LAC 932, el cual había sido borrado. Tras el registro posterior en su vivienda, los investigadores encontraron 462 cartuchos metálicos de diversos calibres, 78 semimetálicos, tres cartuchos de salva, cuatro vainas, dos cananas, seis cargadores y una pistola detonadora marca BBM. El autor cumple una condena superior a los veinte años en la cárcel en estos momentos.

Dos. Sara Correa Yudes recibió un balazo en el abdomen que terminó con su vida en la calle Alcalá la Real de la barriada de Almanjáyar el pasado 29 de noviembre de 2016. De momento hay dos personas en prisión preventiva por estos hechos.

Tres. De nuevo otra muerte en el distrito Norte con armas de fuego. Un joven de 27 años era abatido de un balazo en la cabeza en la calle Soto de Rojas del Polígono de Cartuja el pasado 22 de febrero. El presunto autor, un tío suyo, está perfectamente identificado y según fuentes consultadas por este periódico en algún momento dispuso de licencia para tiro olímpico, que le permite disponer de armas cortas para uso deportivo.

Cuatro. El último crimen con arma de fuego en Granada se registró el 9 de marzo en la barriada de La Paz, un individuo de 44 años presuntamente apretó el gatillo para acabar con la vida de un joven de 21 años y herir de gravedad a otro de 24, las dos víctimas son hermanos de origen marroquí. En la refriega, se dispararon al menos treinta balas de distinto calibre, es decir, se vaciaron dos cargadores -cada uno de 14 proyectiles- en apenas unos minutos. El único detenido por estos hechos, ahora en prisión preventiva, también recibió el impacto de una bala en la pierna.

Todos estos casos tienen el denominador común del uso de armas de fuego para cometer los crímenes narrados y todos en la zona Norte. Esta cadena de hechos no debe interpretarse como que este distrito de Granada, habitado por unas 30.000 personas, es algo parecido al Lejano Oeste, porque no es cierto. Pero sí coinciden muchos vecinos, asociaciones y trabajadores de la zona en una afirmación: «En este barrio hay demasiadas pistolas y escopetas fuera de control», tal y como dice Víctor, nombre ficticio de un miembro de una asociación de vecinos del distrito Norte que prefiere no identificarse para evitar problemas.

«A mí me amenazaron en una ocasión con un arma. Sólo me la enseñaron, no hizo falta que me dijeran nada más», asegura una trabajadora social que hoy desarrolla su labor en un municipio de la provincia.

Un policía nacional afirma: «Muchas de las plantaciones de marihuana se vigilan con armas de fuego y de hecho en los decomisos que se suelen hacer no es demasiado complicado hallar un arma de fuego».

Tabú

La tenencia ilícita de armas de fuego en zona Norte es un tema tabú. Cuando este periódico comenzó a elaborar este reportaje días atrás, todas las fuentes consultadas coincidían que armas había, aunque existe como una ley silenciosa para no hablar de este problema.

Conseguir un arma en el barrio no es fácil, pero tampoco demasiado difícil si se tiene algún contacto que te sepa llevar a quien la vende. «Aquí sabemos quienes las pueden tener y por 300 euros puedes tener una cacharra (pistola) vieja o utilizada y por 3.000 conseguir una que no esté 'marcada' (utilizada en hechos delictivos)», señala un extoxicómano hoy rehabilitado que pasó una temporada a la sombra en la cárcel de Albolote por la acumulación de distintos hechos delictivos.

Un Policía Local de Granada comenta: «Muchos utilizan las licencias de caza para hacerse con escopetas o directamente las roban a personas que sí disponen de sus licencias. Sin ir más lejos, a un compañero le dispararon en el trasero con una escopeta de caza hace años y las heridas que le generaron le han obligado a prejubilarse». Otro claro ejemplo son los perdigonazos dirigidos en más de una ocasión contra autobuses de la Rober.

Dos datos. La Subdelegación del Gobierno, según datos del Ministerio del Interior, cursó en la provincia de Granada 699 sanciones a personas por estar en posesión indebida de armas en 2015. Otro. Un plan especial de seguridad en la zona Norte del año 2014 arrojó como resultado en sólo un mes, tal y como se expuso en su día en la Junta Municipal de Distrito, 88 intervenciones contra armas que sirvió para decomisar 261 entre armas de fuego, machetes y navajas.

¿De dónde vienen estas armas ilegales? «El mercado negro en Internet existe y cada vez hay más», comenta el propietario de una armería de la capital granadina. «No creo que esas pistolas vengan de la manipulación de armas de fogueo porque eso es muy peligroso, te puede reventar en la cara y matarte a ti mismo», apunta.

De dónde vienen las armas

Muchos apuntan a las grandes mafias de la marihuana o de la droga, no sólo de Granada, sino de otras localidades como Pinos Puente o Loja o de provincias limítrofes como Málaga o Almería para poder hacerse con un hierro. «Donde hay focos de marginalidad hay armas y hay colectivos que entraron en estas barriadas hace pocos años, como personas del Este, que siempre despiertan sospechas», asegura otro agente consultado de los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado.

Sin olvidar que también hay gente dedicada al tráfico de armas, tal y como se demostró en una operación de la Policía Nacional el pasado 16 de febrero de 2016 cuando se desarticuló una organización asentada en Granada, con algunos de sus miembros residentes en zona Norte de la capital. Dicha organización tenía en su poder un fusil AK-47 y diez armas cortas de fuego que fueron intervenidas en los registros domiciliarios, entre otras cosas. Los agentes detuvieron a 12 personas y se desmantelaron dos cultivos de marihuana con 600 plantas de cannabis sativa. Esta organización también se dedicaba al tráfico de cocaína. Nueve meses después y al hilo de esta operación se detuvo a otro individuo en zona Norte que escondía en el hueco de los conductos del aire acondicionado de un parking del distrito Norte dos bolsas con multitud de cajas de cartuchos de diferentes calibres, entre 1.000 y 2.000, un tambor de revólver y seis cañones de arma corta.

«El 90% de las armas fabricadas en España de forma legal se destinan a la exportación, al menos, así lo indica la facturación. Por tanto es imposible que de estas fábricas salgan armas para el mercado ilegal. En estos momentos, apenas tenemos unas ocho, cuando hace ya unos cuantos años teníamos por los menos un centenar sólo en la zona de Eibar, Elgoibar y alrededores», apunta Marta Gómez, gerente de la Asociación Armera, con sede en el municipio guipuzcoano de Eibar.

Los últimos acontecimientos acaecidos en el distrito Norte han sacado del armario el problema de las armas.