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La mujer asesinada no recibió el balazo en la calle sino en el dormitorio de su piso

Sillón donde se encontraron a la fallecida moribunda la pasada noche del lunes.
Sillón donde se encontraron a la fallecida moribunda la pasada noche del lunes. / Alfredo Aguilar
  • El juez ha mandando a prisión a los dos detenidos por el crimen

El dilatado registro efectuado por la Policía Nacional en presencia del personal del juzgado en funciones de guardia el pasado miércoles, concretamente Instrucción 5, ha arrojado pistas que pueden resultar determinantes para la resolución del homicidio de Sara C. Y., quien falleció a las 8,15 del pasado martes, doce horas después de recibir el impacto de una bala de pequeño calibre en el abdomen. La pareja sentimental y otro joven que estuvo en la escena del crimen han sido ya envíados a prisión.

Los investigadores hallaron restos de sangre de la finada en la cama del dormitorio de la calle Alcalá la Real número 12 de la barriada de Almanjáyar, así como otros indicios que aportan pruebas contundentes para proceder a la detención tanto de la pareja de la mujer asesinada como de su presunto cómplice. Los dos estaban en la vivienda cuando sucedieron los hechos. Los dos arrestados pasarán a disposición judicial hoy tras cumplir el plazo máximo de 72 horas en los calabozos.

Las palabras presuntamente intercambiadas entre la víctima y un vecino que se la encontró malherida y sentada en un sillón abandonado junto al contenedor de basura, situado al lado del portal antes de que llegaran los efectivos policiales, sólo sirvieron para desviar el tiro. Parece ser que ella dijo que tras bajar a tirar la bolsa de basura vio un fogonazo, refiriéndose al disparo, que salía de unos jardines próximos y el autor huyó hacia la zona de Kinépolis. Eso fue lo único que trascendió antes de que perdiera el conocimiento y fuera trasladada al Hospital Virgen de las Nieves, donde falleció el martes a las 8.15 horas.

Ahora todo cambia y la posibilidad de tratarse de un caso de violencia de género se convierte en la principal hipótesis, sin descartar la posibilidad de que el disparo fuera accidental. En este último caso, la pareja sentimental y el otro detenido tendrían muy difícil justificar por qué la dejaron sola junto al contenedor en lugar de trasladarla al hospital. Los tres hijos de la fallecida, fruto de relaciones anteriores, no estaban en casa el día de los hechos, el lunes sobre las 21.30 horas. El bar que regentaba la mujer asesinada con el detenido cerraba por descanso todos los lunes, casualmente el mismo día en que ocurrieron los hechos.

La víctima, su pareja sentimental y el otro detenido trabajaban en el mismo bar regentado desde hacía por lo menos dos años por la mujer asesinada .

Ella no bajó sola al portal. Presuntamente la bajaron y la dejaron sentada en el sillón que estaba abandonado en la calle. Al parecer, su pareja sentimental y el cómplice volvieron a casa como si nada. Y cuando se formó el revuelo en la calle y después de que un testigo llamara al 112 de emergencias, lo avisaron y se personó abajo. Ella ya había perdido el conocimiento.

Durante la jornada del viernes pasaron numerosas personas del entorno de la fallecida y de los detenidos por la Comisaría para prestar declaración ante los investigadores de la Policía Judicial de la Policía Nacional, que han bordado un gran trabajo en apenas 72 horas, esclareciendo un crimen que tenía demasiados interrogantes cuando comenzó la investigación.

El Juzgado de Instrucción número 8 de Granada, en funciones de guardia este sábado, ha ordenado el ingreso en prisión provisional, comunicada y sin fianza, para las dos personas detenidas.