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Ningún policía aprueba tras repetir el examen en el que filtraron las preguntas

  • Se trata de las oposiciones de promoción interna al grado de subinspector de la Policía Local que el TSJA obligó a repetir

El pasado viernes se volvieron a celebrar las oposiciones de promoción interna para obtener el grado de subinspector de la Policía Local después de que el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) dictaminara que se habían filtrado las preguntas de la prueba realizada en el año 2007, beneficiando a cinco de los opositores. Ni uno sólo de los presentados logró superar la prueba y, por lo tanto, las ocho plazas convocadas quedan desiertas.

En la actualidad hay tres inspectores de la Policía Local que aún no han sido degradados de su nivel. Uno de ellos se presentó poco antes de empezar el examen acompañado de un procurador para solicitar la nulidad del examen. Otro de los inspectores beneficiado por la filtración presentó el lunes de la semana pasada una denuncia por presunto acoso laboral contra el actual jefe de la Policía Local y antes había presentado un recurso para paralizar las oposiciones, estando en la actualidad de baja laboral. Ninguno de estos tres inspectores se presentó el viernes al examen de oposición.

El TSJA anuló una oposición a Policía Local celebrada en el año 2007 al considerar probado que se habían filtrado las preguntas a cinco personas que lograron la plaza con idénticas respuestas al examen. No se pudo verificar quién había sido el filtrador, pero sí se identificó a los beneficiarios de la trampa. La sentencia del TSJA estimaba que se debía cancelar el resultado de la prueba, por lo que los cinco ascendidos debían perder su categoría.

El edil le reclamó información sobre el cumplimiento de la sentencia, que era de especial complejidad porque, además, uno de aquellos beneficiados había ascendido posteriormente al cargo de intendente, aunque se «caía» el escalón previo.

La sentencia del TSJA ponía fin a un largo proceso judicial que se inició tras la celebración de los exámenes. Así, uno de los aspirantes presentó una denuncia en la fiscalía y se abrió una investigación penal en el Juzgado de Instrucción Número 6 de Granada. La vía penal se cerró con el sobreseimiento provisional, pero se investigaron los hechos y se alcanzó la conclusión de que se habían producido «irregularidades» en el examen. Concretamente, se concluía la existencia de ilícito penal. En el análisis de los hechos que se hizo en la fase de instrucción se ratificó que cinco de los opositores que aprobaron el examen práctico «contestaron bien a casi todas las preguntas de la 21 a la 100, y en cambio muy regularmente a las 20 primeras preguntas». El bloque bajo sospecha corresponde con preguntas aportadas por el Ayuntamiento de Granada, mientras que en las cuestiones facilitadas por la Junta de Andalucía no se dio el mismo grado de aciertos tan elevado.

La misma situación se produjo en el examen práctico. «Resulta asombroso que los opositores (...) siguieran el mismo esquema con las soluciones dadas por el tribunal, mientras que los demás policías, cada uno lo hizo como mejor sabía, pero sin seguir un orden de respuestas tan predeterminado», recoge el auto. «Hay que denunciar entonces que estos hechos no son fruto del saber, ni de la suerte, ni del destino; y por tanto los hechos revelan indiciariamente que uno o varios miembros del tribunal forzosamente tuvieron que explicar el contenido del examen o parte del mismo, a uno o varios de los opositores aprobados», recoge la resolución.

Las oposiciones volverán a celebrarse siempre y cuando el área de Personal tenga dinero para dotar esas nuevas plazas.