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El Ayuntamiento no reformará las líneas de bus hasta ver cómo funciona el metro

El nuevo sistema de transporte tendrá que pasar por el Observatorio de la Movilidad.
El nuevo sistema de transporte tendrá que pasar por el Observatorio de la Movilidad. / GONZÁLEZ MOLERO
  • Autobuses y vagones convivirán, al menos, hasta el verano mientras Movilidad analiza los nuevos usos y estudia las líneas que hay que suprimir o modificar

Vagones de metro, autobuses y LAC. Durante al menos dos meses convivirán en la ciudad la red de autobuses y la línea de Metropolitano. Descarta el Ayuntamiento, por tanto, afrontar modificación alguna de las líneas de transporte al menos hasta el verano, a pesar de que sabe que su mantenimiento es un saco sin fondo para las arcas municipales.

Así lo adelantó la concejala de Movilidad, Raquel Ruz, con la prevista puesta en marcha del Metropolitano para el mes de marzo. La edil explicó que pretenden dejar funcionar al metro y los autobuses como mínimo dos meses. «Necesitamos ver cómo es la respuesta ciudadana a la implantación del nuevo sistema, si los vecinos lo utilizan y cómo merma o no el uso de la red de autobuses». Ruz adelantó que durante ese tiempo desde el área se realizarán los estudios estadísticos necesarios que proporcionen información fiable para actuar en consecuencia. Las propuestas que hizo su área tampoco se aplicarán de momento.

Supresión de líneas

Raquel Ruz señaló que la modificación que se haga del transporte estará coordinada con el Plan de Movilidad Metropolitano y tendrá que contar con el visto bueno del Observatorio de la Movilidad. «Todo tiene que ir coordinado -especialmente en el Camino de Ronda- y comprobar si hay que eliminar líneas, reducir frecuencias o mantenerlas», apuntó. El sistema de autobuses con la Línea de Alta Capacidad incluida siempre ha estado en el punto de mira del equipo de gobierno, incluso desde la oposición. Una de sus primeras intenciones fue eliminar la línea de alta capacidad debido a su excesivo coste pero la idea quedó descartada, al menos hasta que se acabe el contrato de uso.

Posteriormente, desde el Observatorio de la Movilidad se han planteado diferentes alternativas que van desde crear líneas lanzaderas que unan los extremos de la ciudad, además de otras nueve propuestas que suprimen líneas y creaban otras nuevas. Todas las iniciativas buscan reducir el número de transbordos y recuperar el número de viajeros perdidos desde la implantación de la LAC, además de ahorrar costes. Volvieron a pasar los autobuses rojos por Gran Vía, pero no habrá más cambios.