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200 bolsas de marihuana convertidas en basura

Parte de los restos aparecidos ayer en la zona próxima al Barranco de San Jerónimo.
Parte de los restos aparecidos ayer en la zona próxima al Barranco de San Jerónimo. / ALFREDO AGUILAR
  • Además de restos de plantas, también había bidones de fertilizantes, tierra de coco y abonos empleados en su cultivo

La marihuana ha colocado a Granada en el mapa de los lugares europeos donde su adquisición es más barata por la gran oferta existente y en el mapa de los problemas que cada vez viene originando de forma más enérgica esta droga. Ya no sólo es el problema de los enganches ilegales de luz en el distrito Norte de la ciudad, ni los enfrentamientos entre las mafias dedicadas a este cultivo o los problemas mentales derivados de un consumo abusivo entre la población adolescente o la más joven.Ahora aparece en escena otro nuevo dislate, otro desaguisado, otro problema más originado de forma colateral por esta sustancia estupefaciente. Se trata de un problema medioambiental y de salubridad.

Más de doscientas bolsas grandes de plástico repletas de desechos de cultivos de marihuana aparecieron ayer en dos puntos bastante distanciados: uno se encuentra antes de comenzar la carretera de Viznar, a espaldas de Parque Nueva Granada, y el otro en la zona de Cortijo Bartodano en Jun; entre ambos pueden distar cuatro o cinco kilómetros de separación. Las bolsas estaban llenas de hojas de desecho de marihuana, de tierra de coco utilizada para el cultivo del cannabis sativa, de cepellones, esquejes, así como garrafas de plástico vacías de fertilizantes o abonos para potenciar el crecimiento de estas plantas. Parte de estos escombros de la marihuana se encontraban desperdigados por una de las calles urbanizadas de la Azulejera, entre Parque Nueva Granada y carretera de Víznar, donde los montones de bolsas se repartían por dos o tres puntos distintos. La acumulación más grande de bolsas se encontraba en un paraje próximo al Barranco de SanJerónimo donde podía haber amontonadas más de cincuenta bolsas de plástico repletas de residuos de estos cultivos.

Policía Nacional se personó ayer por la tarde en este lugar de la Azulejera para comprobar ‘in situ’ el contenido de las bolsas con restos de cultivos de cannabis sativa, sin hallar en su interior grandes cantidades de marihuana, sólo pequeñas plantas secas destrozadas y mucha tierra de cultivo, junto a fertilizantes y demás residuos.

Personas consultadas por este periódico apuntan a que las últimas batidas policiales efectuadas en el distrito Norte contra la plantación de esta droga y los enganches ilegales de luz, han impulsado a los encargados de estas plantaciones a deshacerse de estos residuos en parajes semiabandonados en lugar de hacerlo en los contenedores de basura, donde solían depositarlos de forma habitual hasta hace muy poco tiempo. La imagen de los plásticos allí acumulados, así como de las garrafas de líquido vacías o los restos de tierra generan un problema medioambiental a tener en cuenta porque si esto se acabara convirtiendo en una norma habitual iba a faltar sitio para tanto escombro.

Raro resultó el hallazgo de un centenar de bolsas con restos de cultivos de la marihuana en Granada, pero más aún lo fue encontrar otro centenar más en el municipio de Jun. Un grupo de voluntarios medioambientales, según informaron fuentes municipales ayer, se encargaron de retirar las bolsas de plástico con los restos de marihuana de un paraje natural ubicado en las inmediaciones del CortijoBartodano de Jun, en la zona de salida del municipio hacia Alfacar por la carretera antigua. «Nunca nos habíamos encontrado con nada similar, en estos momentos aún son visibles los restos de tierra de coco utilizados en estos cultivos que se han quedado por allí repartidos en una cantidad considerable», apunta una fuente municipal consultada ayer por este periódico.

Si importante es la cantidad de desechos de cultivos de cannabis sativa encontrados en Jun y en Granada, más importante es lo que no pudo verse ayer. Es decir, la cantidad de marihuana obtenida a partir de todos los residuos hallados ayer tanto en la capital granadina como en Jun.

La cantidad de marihuana alijada el pasado año en la provincia de Granada duplica el montante de esta droga incautado en 2014: 2,1 toneladas (1.557 kilos de la Guardia Civil y 623 de la Policía Nacional) frente a sólo una tonelada del ejercicio anterior. El crecimiento es de un 113% en sólo un año.

IDEAL informó en noviembre de 2015 de que esta provincia se había convertido en la meca de la marihuana en España a tenor de las operaciones policiales efectuadas y de los alijos incautados durante el pasado año. Así, la Comandancia de la Guardia Civil de Granada se convirtió en la primera del país en intervenciones efectuadas y la segunda en cuanto al número de plantas alijadas. También la Comisaría provincial de la Policía Nacional, en proporción a la población de su demarcación, si se compara con otras provincias españolas estaría entre las primeras del país.

Otro dato importante es el número de detenidos. Sólo Policía Nacional arrestó el pasado año a 78 personas vinculadas con los clanes de la marihuana en Granada, mientras que la Guardia Civil no hace distinción entre las detenciones e imputaciones por drogas cannábicas (hachís y marihuana) con un total de 351 personas, de los que más de 230 estarían vinculados con el tráfico o cultivo de marihuana. El cómputo de detenidos por marihuana entre los dos cuerpos de seguridad del Estado superaría al de 300 personas. El precio del gramo de la marihuana en el mercado «negro» se mueve sobre los tres euros. Una simple multiplicación de todo el montante de esta droga alijado en la provincia de Granada durante el pasado ejercicio arroja la cifra de seis millones de euros, una cantidad de dinero que se ha evitado poner en circulación.

Granada no sólo se ha convertido en la meca de la marihuana, también comienza a ser una escombrera de residuos procedentes de esta droga cannábica.