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Tres oportunidades para ser madre a los 40

La doctora Ana Clavero, del Virgen de las Nieves, muestra la evolución de un embrión a través de una máquina de última generación.
La doctora Ana Clavero, del Virgen de las Nieves, muestra la evolución de un embrión a través de una máquina de última generación. / GONZÁLEZ MOLERO
  • 400 granadinas son fecundadas cada año en el Virgen de las Nieves, que amplía la edad para tratar a las pacientes y sube los intentos de dos a tres para aquellas que tengan opciones reales

La normativa andaluza en materia de reproducción humana acaba de cambiar ya que el SAS ha adaptado su cartera de servicios a una orden del Ministerio de Sanidad de finales del año pasado. El nuevo marco permite que las mujeres que cumplan los 40 años en lista de espera tengan acceso a los tratamientos, aunque los mismos comiencen una vez la paciente haya pasado esa edad límite. Hasta ahora, las féminas de 40 años no eran tratadas por la sanidad pública si no habían empezado previamente el procedimiento, por lo que se veían abocadas a acudir a las clínicas privadas.

Otra de las novedades más relevantes es que se amplían de dos a tres ciclos de fecundación in vitro los permitidos para cada paciente. «Aunque la población tiene que entender que se harán tres ciclos a quien tenga posibilidades de quedarse embarazada en el primero, en el segundo y en el tercero», explica a IDEAL el doctor Luis Martínez, de la Unidad de Reproducción Humana del hospital público Virgen de las Nieves de Granada.

Ese servicio realiza 20.000 consultas anuales -más 5.000 pruebas de laboratorio- y es referente autonómico para técnicas especiales de reproducción asistida (lavado de semen), así como para la preservación de la fertilidad con la implantación de la técnica de congelación de óvulos en pacientes con cáncer o enfermedades degenerativas. Asimismo, incluye en su cartera de servicios otras especiales como donación de ovocitos y banco de semen.

Cada año, 800 parejas granadinas -ahí también se incluyen las mujeres solas- acuden a ellos para tratar de solucionar sus problemas en la consecución de un embarazo. En 2014, llevaron a cabo 690 ciclos de fecundación in vitro, con una tasa de éxito del 35% , lo que arroja unos 140 nacimientos, algunos de ellos múltiples. «Este año llevamos 450 ciclos con un 42% de embarazos», esclarece el doctor Luis Martínez.

Los mejores embriones

El experto explica que llevan un mes probando el sistema Eeva, una nueva tecnología que permite determinar cuál de todos los embriones desarrollados en el laboratorio cuenta con mayores posibilidades de salir adelante una vez transferido a la mujer. «Probablemente somos el único hospital público de España que tiene el Eeva y vamos a participar en un estudio europeo. Hay que insistir en que esto permite seleccionar los mejores embriones de la cohorte producida, pero no mejora su calidad», recalca Luis Martínez.

Hasta ahora, la evaluación de embriones se basaba en el estudio de la morfología, una valoración subjetiva por la que los criterios de selección podían variar según el país o la clínica donde se lleva a cabo ese procedimiento.

En el hospital privado de La Inmaculada también han incorporado el Eeva y el doctor Francisco González ilustra que este nuevo sistema reduce los embarazos múltiples ya que la correcta selección ayuda a reducir los embriones a transferir y con ello la posibilidad de gestación gemelar. En la clínica La Inmaculada realizan alrededor de 200 técnicas al año, de las que el 80% son fecundaciones in vitro y el 20%, inseminaciones.

Según el doctor Luis Martínez, un aspecto muy importante en la sanidad pública es intentar disminuir los embarazos múltiples. «En la nueva guía del SAS se propugna que se ponga un embrión y no más de dos. Debemos disminuir los gemelos porque suponen un gran gasto sanitario en las unidades de cuidados intensivos y las mujeres -en el fondo- están preparadas para tener los hijos de uno en uno», se atreve a reconocer el granadino.

Peso y edad del hombre

La nueva normativa también tiene en cuenta el peso femenino, ya que si hay un índice de masa corporal por encima de 32, las mujeres tienen una tasa de embarazo sólo del 30% comparadas con las aspirantes de talla normal. «Cuando se lo comunicas se ponen a adelgazar, mejoran su salud y su probabilidad. La guía limita los tratamientos en ese peso», describen los expertos de la sanidad pública.

Otro aspecto novedoso es que por encima de 55 años en el varón no se tratará a las parejas. «Me parece bien porque hay algunos estudios que dicen que los hombres mayores de 55 años tienen más riesgo de descendencia con autismo, por ejemplo», reflexiona Luis Martínez.

Como el deseo reproductivo de las personas cada vez aparece más tarde, en la clínica privada la Inmaculada de Granada han comenzado a ofertar «la preservación de la fertilidad por causas sociales», abunda el doctor Francisco González. «La vitrificación es la congelación de óvulos de los 30 a los 35 años -o incluso antes- para usarlos años más tarde, cuando la mujer decida ser madre. Hasta ahora, tenemos unas 10 chicas que lo han hecho y también es una opción para aquellas mujeres que se van a someter a quimioterapia. La 'quimio' daña los óvulos, así que estos se congelan antes de empezarla», se despide el médico de la clínica privada.