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Premian una investigación que estudia los beneficios del calostro en los bebés prematuros

  • El proyecto ha sido diseñado por personal de enfermería y neonatólogos de la Unidad de Neonatología del Hospital Materno Infantil Virgen de las Nieves de Granada

La Iniciativa para la Humanización de la Asistencia al Nacimiento y la Lactancia (IHAN), impulsada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y Unicef, ha premiado una investigación sobre los efectos beneficiosos de dar calostro, primera leche de la lactancia, a bebés prematuros de muy bajo peso.

El proyecto de investigación ha sido diseñado por personal de enfermería y neonatólogos de la Unidad de Neonatología del Hospital Materno Infantil Virgen de las Nieves de Granada y ha recibido la Beca IAHN de investigación sobre lactancia materna, así como la ayuda a la investigación de la Sociedad Española de Neonatología.

María Belén Sánchez, investigadora principal y enfermera de la unidad neonatal, ha señalado a Efe que, aunque hasta ahora ya estaban bien documentados los beneficios de la leche materna para los recién nacidos, no se había investigado de forma práctica el papel del calostro en prematuros y las posibles fórmulas para administrarlo.

Este calostro, como primera leche de la lactancia, desempeña un importante papel en la transición de la nutrición intrauterina a extrauterina y contiene altos niveles de sustancias biológicas que proporcionan a los recién nacidos protección inmunológica.

El calostro de las mujeres que han dado a luz un recién nacido prematuro tiene una concentración más alta de dichos factores defensivos, lo que sugiere que tienen un papel biológico importante en la protección del niño durante los primeros días de vida.

Se trata de un período que además es el más vulnerable para los recién nacidos prematuros o de bajo peso, ha detallado la investigadora.

La administración de calostro orofaríngeo, en la mucosa oral, en recién nacidos prematuros puede constituir una terapia eficaz para aumentar algunos marcadores inmunológicos y podría reducir diversas patologías, incluso mortales, en los recién nacidos prematuros menores de 32 semanas de gestación o menos de 1.5 kilogramos de peso al nacimiento.

Según Sánchez, está demostrado que los recién nacidos que, desde las primeras horas de vida, reciben calostro a través de la mucosa oral tienen una mejor evolución aunque todavía no estén recibiendo alimento.

Todo ello representa un beneficio añadido ya que permite la retirada precoz de la nutrición administrada a través de accesos vasculares.

Por tanto, los investigadores sostienen que la administración orofaríngea de calostro materno puede constituir una intervención dirigida a la mejorar de la calidad asistencial del gran prematuro y de su salud natural, de fácil realización, segura y económica.

Este proyecto ha sido llevado a cabo con la colaboración del personal de la Unidad de Neonatología, auxiliares de clínica, enfermeras, neonatólogos y cuenta con la participación del Instituto de Nutrición de la Universidad de Granada.

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