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Estafan a doscientas personas y una decena de compañías con falsos seguros por 200.000 euros

Los agentes iniciaron su trabajo el pasado mes de febrero.
Los agentes iniciaron su trabajo el pasado mes de febrero. / Cedida por guardia civil
  • La Guardia Civil de Pinos Puente ha detenido a dos individuos y el cabecilla es un vecino de Granada sin antecedentes y con estudios primarios

Dos detenidos, tres imputados, doscientas personas y diez compañías aseguradoras estafadas, y un montante de dinero desfalcado próximo a los 200.000 euros. Este es el balance de la operación ‘Insurance’ desarrollada por el área de Investigación de la Guardia Civil de Pinos Puente, un meticuloso trabajo que ha servido para desmontar el ‘chiringuito’ montado por un vecino deGranada a partir de la venta de seguros de vida, decesos, vehículos, viviendas y todo aquello que pudiera asegurarse.Una parte importante de los perjudicados son de Granada,Dúrcal y Olivares-Moclín, pero este fraudulento negocio extendió sus tentáculos a otras provincias andaluzas comoSevilla, Almería y Jaén, así como al resto del país en localidades comoMadrid,Alicante, Orense yValencia, entre otras.

La estafa era bien sencilla. Ofertaban seguros siempre a un precio muy por debajo del mercado, cobraban el importe, pero después nunca hacían la póliza y lo máximo a lo que llegaban era a inscribir al beneficiario en una compañía aseguradora, pero después no pagaban ninguna cuota y a los tres meses como mucho lo daban de baja. Los investigadores sospechan de que el número de estafas puede duplicarse sin demasiado problema, conforme vayan apareciendo nuevos casos.

Lo peor de la estafa es el perjuicio originado a muchos de los clientes. Entre ellos, hay seis víctimas denunciadas porque tras sufrir un accidente o ser parados en algún control, los agentes comprobaron que no disponían de seguro;las multas fueron de 1.500 euros para cada uno.Se da el caso de que un individuo que sufrió un aparatoso accidente en el Camino de Ronda hizo frente al coste del siniestro tras saber que no tenía seguro. Otro ciudadano de Alicante disponía de tres automóviles de lujo asegurados con este individuo. También hay cinco comunidades de vecinos de Ribera del Beiro y Camino de Ronda, en la capital granadina, estafadas, e incluso alguna de ellas contactó con el cabecilla de este fraude para reclamarle la ejecución de obras en estos edificios y era el mismo detenido quien hacía las veces de perito para tratar de solucionar el problema.

La investigación se inició el pasado mes de febrero cuando una vecina de Olivares-Moclín denunció que tuvo un problema con su vehículo y tras solicitar la asistencia de la aseguradora, la compañía le pidió los datos de su póliza y esta había sido anulada por impago.

El cabecilla de esta red realizaba principalmente el trabajo puerta a puerta. Se hacía pasar por mediador de las principales compañías aseguradoras y ofertaba pólizas de todo tipo a precios muy por debajo del precio de mercado. Rápidamente se corrió la voz y los clientes se fueron multiplicando de manera exponencial tanto en Olivares como en Dúrcal y los pueblos cercanos. El arrestado falsificaba la documentación de los seguros y cobraba en mano por contratar una o varias pólizas que posteriormente no daba de alta en ninguna compañía.

Dos corredurías de seguros

El detenido de esta red se valía de dos corredurías de seguros de las localidades de Olivares-Moclín y de Dúrcal, a cuyos propietarios, los tres imputados, les pagaba a razón de seiscientos euros por cada once seguros contratados; y de una tercera correduría que él mismo regentaba en Granada y que cerró tras ser capturado, aunque documentalmente al frente de esta última estaba su hermano, también arrestado.

Además, este ofertaba estos seguros a través de una conocida página de Internet, gracias a la cual logró clientes de distintas provincias españolas y por ello los investigadores creen que los doscientos fraudes contabilizados se podrían quedar justo en la mitad de la cantidad final de personas estafadas.

Para evitar ser descubierto, las pólizas contratadas por las víctimas tenían como dirección de contacto la de su hermano y no la suya. De esta forma los requerimientos para que pagara le llegaban a este y no a las personas estafadas. Las víctimas se daban cuenta del desaguisado cuando tenían la necesidad de utilizar su póliza con motivo de un siniestro. De esta forma se veían privados de la asistencia o del amparo del seguro porque no estaban asegurados ni lo tenían contratado.

Los agentes de la Guardia Civil de Pinos Puente han efectuado tres registros, dos en las corredurías de seguros de Dúrcal y Olivares, así como un tercero en el domicilio del cabecilla de esta red. En los registros, los guardias del instituto armado han intervenido numerosos documentos demostrativos de que al menos 194 personas han sido estafadas, aunque se sospecha que la cifra puede alcanzar a más de cuatrocientas personas.

Entre los documentos intervenidos se encuentran partes de accidentes, requerimientos por impago, notificaciones de denuncias que no fueron recurridas, cartas de impagos de pólizas reclamadas por al menos diez aseguradoras.

El cabecilla de este fraude intentaba siempre que cada estafa no superara los 400 euros para evitar ser juzgado por un delito si lo sorprendían. Si el desfalco no alcanza esa cantidad se considera una falta y la pena se queda en una mera sanción económica, sin posibilidad de cárcel. Entre las estafas detectadas a personas y compañías aseguradoras, se han contabilizado diez delitos, el resto son faltas por tratarse de fraudes de 300 euros de media.

La GuardiaCivil localizó al ‘jefe’ cuando se encontraba en Palencia, en tierras de Castilla yLeón tratando de extender su red fraudulenta que cada vez era más grande.

Tanto él como su hermano reconocieron los hechos en la declaración prestada ante los investigadores. Por su parte las personas estafadas, entre ellos cinco presidentes de comunidades de vecinos de la Ribera del Beiro y del Camino de Ronda, en la capital granadina, se han enfrentado a la desconfianza de muchos vecinos que sospecharon que el dinero del seguro se lo habían embolsado, teniendo poca fe en las explicaciones sobre esta estafa.

El arrestado carece de antecedentes penales vinculados a este tipo de delitos, tiene treinta y pocos años y convive en el mismo domicilio con sus padres. En los registros practicados, la Guardia Civil encontró muchos currículos de aspirantes a trabajar con él. Y su único título: graduado escolar.