Salimos en busca de jóvenes que, pese a la crisis, han encontrado un trabajo con el que son felices.
Felicidad Rodríguez, Fisioterapeuta.
De pequeña quería ser astronauta y veterinaria. Pero tardó poco en descubrir que salir al espacio le daba miedo y que su piel era muy sensible para trabajar con animales. «Soy fisioterapeuta por varias razones, pero creo que influyó bastante cuando una hija de una amiga de la familia tuvo un accidente y quedó muy mal. Recuerdo ir a visitarla cuando le dieron el alta y ver a la ‘fisio’ trabajando con ella. Yo tendría 10 años y me marcó para el resto de mis días». Felicidad Rodríguez, de 23 años, montó su propia clínica hace un año con un objetivo:«Hacer la vida un poco más llevadera a los pacientes».
Se diplomó en 2009 y desde entonces no ha parado de formarse:«Si quieres mantenerte actualizada, no te queda otra que invertir algo de tu tiempo libre (y dinero) en formación».
Felicidad tiene una opinión dividida sobre los jóvenes:«Por un lado, pienso que hay gente que espera que le caigan las cosas del cielo, que lo merecen todo, sin ningún espíritu. Al otro lado, hay una juventud luchadora y creativa que busca oportunidades».
Haciendo honor a su nombre, sonríe con facilidad y dibuja un último consejo:«El camino no es fácil, pero al final del recorrido, cuando consigamos lo queremos, miraremos atrás y veremos que todo ha merecido la pena y que cada tropiezo nos ha llevado al lugar que soñábamos».
Carlos Pascual, creativo audiovisual
Carlos se levanta temprano, consulta el tiempo –«hay que estar preparado para todo»- y escoge el equipo con el que trabajará. Carlos decidió montar ‘Vague Audiovisual’ por puro amor al arte de contar:«Solía escribir mis propias aventuras con personajes famosos, superhéroes o protagonistas de películas. Con el paso del tiempo me fue interesando cada vez más el universo de contar historias mediante imágenes y cuando tuve la oportunidad de estudiar algo relacionado con lo audiovisual no lo dudé».
Carlos cursó el Ciclo Superior de Realización de Audiovisuales y Espectáculos en ESCAV. «Mi trabajo me hace feliz, incluso en momentos como éste en los que no puedo decir que me haga rico». Sin embargo, sus sensaciones son positivas y apela a la épica de la juventud:«Somos una generación que con el paso del tiempo será recordada por sobreponerse a una situación no creada por ellos mismos pero ante la que tuvieron que luchar con todo lo que tenían en sus manos. La Historia dirá que fuimos una generación luchadora».
Sea como sea, Carlos considera que no hay que desesperar. «Puedes no tener el trabajo de tus sueños, pero lo que realmente importa es tener una vida lo más plena posible y el trabajo solo es una parte de ella».