El sindicato CCOO ha comunicado este jueves que va a denunciar a Carrefour y Alcampo, entre otros, ante la Consejería de Turismo y Comercio de la Junta de Andalucía, ya que desde este lunes ambas empresas han comunicado que van a abrir dos horas diarias más, por lo que no han respetado los plazos de seis meses que estipula la nueva legislación que ha impuesto el Gobierno del PP en materia de horarios comerciales, incumpliendo así la Ley de Comercio Interior de Andalucía.
En una nota de prensa, CCOO ha asegurado que, además de la denuncia por incumplimiento en materia de horarios comerciales, se va a seguir con la campaña de movilizaciones a las puertas de los grandes centros de distribución comercial, con reparto de hojas informativas denunciando los motivos por los que se rechazan la liberación de horarios comerciales.
El sindicato ha afirmado que muchos de los centros que ya han ampliado sus horarios comerciales están ubicados en zonas de gran afluencia turística y abren todos los domingos, por lo que van a abrir al público 90 horas semanales, cuando solo podrían por ley 72.
En este sentido, también ha alegado que "este aumento de horas se produce con la misma plantilla", ya que "lo que han llevado a cabo es la modificación de horarios y turnos, empeorando así las condiciones laborales del personal".
Además, CCOO ha asegurado que "se destruyen puestos de trabajo en el pequeño y mediano comercio como consecuencia del desvío de las compras del comercio de proximidad a las grandes distribuidoras, que son las que menos empleo general al darse en ellas poca o ninguna atención personalizada al consumidor".
A juicio del sindicato, la recientemente aprobada regulación en materia de horarios comerciales y ventas promocionales por parte del Gobierno de la Nación "va a aumentar innecesariamente la apertura del comercio en más domingos y festivos para beneficio de las grandes empresas de distribución comercial y en contra del comercio de proximidad y de la inmensa mayoría de los ciudadanos".
También, esta modificación del marco legal, va a afectar, según señala, al conjunto del sector comercial de Andalucía y en especial al de las cuatro capitales andaluzas (Granada, Córdoba Málaga y Sevilla) que ya son consideradas zonas de gran afluencia turística y que, por lo tanto, corresponde a los ayuntamientos de estas ciudades acordar las zonas y cuántos domingos y festivos van a abrir en el año, y se va a incrementar el número de horas en los comercios, pasando de 72 a 90 horas semanales.
No obstante, el Decreto-Ley plantea que a partir de su aprobación las comunidades autónomas y los ayuntamientos tienen seis meses como derecho transitorio para adaptar la legislación estatal a las de las Comunidades Autónomas.
Sin embargo, según añaden, Andalucía no ha aprobado nada todavía y se ha posicionado en contra, desde el punto de vista político, porque "rompe el modelo de comercio actual vigente", el cual constituye "una de las piezas claves del modelo del comercio andaluz, que es un comercio urbano, socialmente rentable y sostenible, que forma parte de la cultura mediterránea, que garantiza el equilibrio entre los diferentes formatos comerciales, que hace posible la compatibilización de la vida laboral y personal y que cuenta con el consenso de la administración autonómica y los agentes sociales y económicos del sector".