Una treintena de funcionarios han irrumpido en el Pleno de la Diputación :: ALFREDO AGUILAR
La Diputación ha rechazado esta mañana la creación de una comisión de investigación para esclarecer las irregularidades del seno de la empresa Visogsa y que denunció la ex gerente de la misma, María José Arias. Se ha hecho con una votación empatada en pleno provincial extraordinario, 13 a favor y 13 en contra -se ha ausentado un diputado del PP-, pero el presidente de la Diputación, Sebastián Pérez, ha roto la igualdad decantándose por rechazar la comisión.
Durante el pleno, el viceportavoz primero del grupo socialista y miembro del consejo de administración de Visogsa ha dicho que las acusaciones que vertió Arias a través de una carta, entre las que se señalaba a Luisa García Chamorro por interferir en el funcionamiento de la empresa y tomar decisiones que favorecerán el futuro quebrando de la misma, son "muy graves y podrían llevarse ante la fiscalía". Por su parte, el portavoz del equipo de gobierno provincial, José Torrente, ha defendido la acción de Arias, ya que "hacía lo que le correspondía" y ha pedido a los socialistas que no vayan de "adalides de la verdad", ya que, ha añadido, el Partido Popular ha estado durante muchos años solicitando comisiones de investigación, y todas le fueron denegadas cuando el PSOE gobernaba.
Los dos grupos, además de Izquierda Unida, se han enzarzado en distintas disputas en las que se han mencionado temas como la crisis económica, los recortes aplicados a los salarios de los funcionarios, la deuda de la Junta con la Diputación o la gestión del ex presidente José Luis Rodríguez Zapatero. Estas peleas se han visto alimentadas por la presencia de una treintena de funcionarios que han irrumpido en el pleno con carteles y protestando por las medidas de ajuste, y que enseguida han recibido el apoyo de la portavoz de IU, María Asunción Pérez Cotarelo. Los funcionarios han comentado en voz alta durante todo el pleno, indignándose en ocasiones con los diputados y riéndose de sus declaraciones.
El pleno también ha estado marcado por la polémica hora de celebración, las ocho de la mañana, que ya Sánchez denunció y que hoy ha reiterado que "es la primera vez que se celebra tan temprano". Torrente ha defendido esta decisión, argumentando que "todos los diputados vienen a las ocho a trabajar", y Sebastián Pérez ha añadido: "¿Qué preferíais, a las 12 para luego irnos de cervecitas?"
22 euros el menú
El segundo orden del día era relativo a la celebración de plenos en los municipios, medida que Izquierda Unida ha rechazado porque se trata "de un derroche y está lleno de cinismo", al tratarse, según ha dicho, de "numeritos y sainetes", cuando la Diputación "lo que quiere es quitarle potestad a los municipios". El PSOE, en esta línea, ha manifestado que se abstendría de votar porque no tenía clara su valoración. Torrente, por su parte, ha defendido que se trata de un "gesto para acercarse a los municipios y escuchar los problemas reales de la gente".
Ante esto, Sebastián Pérez ha asegurado que cada diputado pagará 'a escote' la comida durante la visita a la Puebla de Don Fabrique, lugar elegido para la celebración del próximo pleno, "a 22 euros por cabeza ya que hemos cerrado el menú; se acabaron los bogavantes". Además, ha defendido la gestión del Partido Popular frente a la Diputación, eliminando dietas y pagos extras, y ha recordado que él mismo se bajó un sueldo "un 40% con respecto al presidente del PSOE". La propuesta ha sido aprobada con los 13 votos del PP, dos en contra de IU y la abstención de los 11 diputados del PSOE.