Antonio Calvache leyendo la noticia de ayer en IDEAL. :: R. R. G.
La concejala de Urbanismo del Ayuntamiento de Granada, Isabel Nieto, comunicaba este jueves que el equipo de gobierno se ha visto obligado a retirar del orden del día del pleno municipal del 27 de julio el punto por el que se solicita aprobar el plan especial de reordenación de la tercera fase de Santa Adela. Así lo daba a conocer IDEAL en su edición impresa. Esto supone el retraso de un año o año y medio de esta parte de las viviendas de Protección Pública, cuando los vecinos llevan esperandólas desde que se entregaran las llaves de la segunda fase en 2010.
Al parecer, informa el redactor Javier F. Barrera en el periódico, el equipo de gobierno solicitó a la Consejería de Obras Públicas los permisos pertinentes, encontrándose con la siguiente respuesta: observa que «la modificación propuesta altera parámetros urbanísticos como la edificabilidad y la reserva de vivienda protegida. El documento no justifica si la innovación afecta a la edificabilidad global de la zona de suelo urbano, si bien la modificación afecta a la reserva de vivienda protegida, parámetro urbanístico de ordenación estructural». Algo incomprensible cuando «la actuación en Santa Adela no contempla en ningún momento desde sus inicios VPO», según explicaba Isabel Nieto. La edil de Urbanismo se ve obligada a comenzar desde cero todo el papeleo por el «desconocimiento» de la Consejería de Obras Públicas. «O el funcionario responsable de esta respuesta no tiene absolutamente ni idea de lo que se trae entre manos y por eso responde como vemos que está respondiendo... O nos encontramos ante la enésima zancadilla que la Junta de Andalucía pone a los proyectos del Ayuntamiento de Granada».
Los vecinos de Santa Adela están cuanto menos cabreados. «Y decías que esto iba a ser ligero Antonio, y llevamos un montón esperando», le dice un vecino a Antonio Calvache presidente del bloque 32 de Santa Adela. «Me convencieron de palabra. Todo iba bien: se construyó la primera fase, nosotros íbamos a ser la segunda, pero se equivocaron y nos dejaron los terceros», se justifica Antonio ante su vecino. «Arrugados tengo los papeles del tiempo que llevan guardados», dice al sacar de su carpeta la notificación firmada el 22 de enero del año 2010 por la Gerencia Municipal de Urbanismo y Obras del Ayuntamiento de Granada. En este documento se les comunica a los 256 vecinos la aprobación de la tercera fase de viviendas de Protección Públicas situadas en esta parte del barrio del Zaidín, así como las condiciones de Emuvysa.
Rafael, otro vecino afectado doblemente, por su propia casa y la de su madre, no entiende lo que está ocurriendo. «Los presupuestos estaban aprobados, la documentación en regla, todo perfecto. Y aquí nadie ha dicho cuándo van a derribar las casas para construir las viviendas que todos esperamos», se muestra Rafael enfadado. «Nosotros hemos cumplido, ahora les toca ellos, pero dicen que no hay dinero».
Además, añaden que no hay ninguna vigilancia, y tampoco limpieza. «Al barrio viene un barrendero una vez a la semana. Necesitamos esas viviendas como el comer para que nuestra situación mejore».
El proyecto inicial
Desde que se reunieran en 2010, cuando se entregó las llaves de la segunda fase de Santa Adela, no han vuelto a tener noticias. Fue el Concejal de Seguridad, Eduardo del Moral, a través de una asistente quien les informó del desarrollo del proyecto. Para enero de este año, tendría lugar una reunión de comunidades para enseñarles los planos. El siguiente paso se produciría este verano con las citas por viviendas, calculando finalizar en un plazo de seis a ocho meses las entrevistas, lo que permitiría que entre finales de 2012 y principios de 2013 se fueran firmando los contratos de la viviendas a entregar. De esta forma, una vez llegados al próximo año se realizarían las mudanzas y los alquileres en un tiempo estimado entre dos meses y medio y tres. Pero nada de esto se ha producido.