
Alberto Gallardo charla en un banco del parque García Lorca :: J.E.C.
El parque García Lorca se extiende como un vasto segundo en la memoria. Pulmón de aspiraciones poéticas y ruta de huida mundana, sus inquilinos van y vienen como hormigas en busca de una intuición, de un rayo de sol, de un soplo de aire fresco. No hay horarios ni consignas, pero, cada mañana, el parque se puebla de voces cargadas de experiencia. Memorias vivas de otros tiempos, de otras crisis, de otros sueños que hoy relatan como prólogos de sus propias aventuras.
Basta con sentarse en un banco y escuchar con atención sus palabras y sus silencios, los de ellos, la Memoria del Lorca.
“Va mojando los recuerdos
en la fuente de la idea”
(Federico García Lorca)
La Memoria del Lorca (I) Alberto Gallardo: "El fútbol, la ilusión de mi vida"
Alberto Gallardo sigue el partido de petanca con la misma pasión que profesa por todos los deportes. Alza la visera de su gorra y muestra una mirada traviesa y una sonrisa transparente con la que da por inaugurada nuestra conversación. "Estoy en el parque porque cuando uno se jubila tiene que buscar algo en lo que entretenerse. Y, si uno ha sido deportista, disfruta mucho del paseo. Relaja y distrae".
Su familia tenía una fábrica de figuras de escayola, en la barriada de San Francisco Javier, pero se cerró hace unos años. "Así que ahora me dedico a ver a mis nietos, a hacer senderismo y a cualquier trabajo que se presente en casa. Hay que aprovechar el tiempo en cosas útiles que antes no desempeñaba y te hacen sentir joven: hacer la cama, regar, la compra..."
¿Qué le dice a sus hijos y a sus nietos? "Se lo digo ahora, antes y después de la crisis: una persona tiene que saber administrarse. Y si tienes un amigo que se gasta todos los días cien euros y tú no puedes, esa compañía no te conviene. Más o menos lo que ha pasado en tantas familias..."
La charla toma ritmo y, como si lo exigiera el guion, los nombres empiezan a salir de su memoria, como héroes en un álbum de cromos: Di Stéfano, Cruyff, Maradona, Messi... ¿Fútbol? ¿Le gusta el fútbol? La pregunta despierta un brillo especial en esa traviesa mirada que ahora repasa una juventud que latía en los campos de fútbol de Granada.
"A mí me ha gustado siempre el fútbol..."