La Guardia Civil ha detenido en Lanjarón (Granada) a un hombre de cincuenta años, vecino de Roquetas de Mar (Almería), con antecedentes policiales, como presunto autor de un delito de robo con fuerza en las cosas en un bar de esa localidad de la Alpujarra granadina en el que, además de forzar la persiana de entrada al establecimiento, forzó posteriormente una máquina tragaperras y una expendedora de tabaco.
La detención se produjo gracias a la colaboración ciudadana, a pesar de que los hechos ocurrieron durante la madrugada del pasado sábado. Unos vecinos del bar alertaron a la Guardia Civil sobre las 2,30 horas de que presumiblemente estaban robando en el establecimiento porque habían escuchado mucho ruido.
La Guardia Civil envió a una patrulla al bar y los agentes comprobaron que efectivamente la persiana estaba forzada, y también, dentro, las máquina tragaperras y la del tabaco, y se habían apoderado de la máquina registradora, informa el Instituto Armado en un comunicado.
Esta patrulla se entrevistó con algunos de los vecinos que habían sido testigos del robo para recabar datos sobre los presuntos autores. Los agentes averiguaron que habían sido dos hombres encapuchados que huyeron en un turismo matrícula de Almería.
La Guardia Civil montó entonces un dispositivo en torno a Lanjarón y una de las patrullas interceptaba a la altura del kilómetro 11,600 de la carretera A-348, la que une esta última localidad con la de Orgiva, un turismo Opel Corsa ocupado por una sola persona.
Aunque los agentes buscaban a dos personas, tras registrar el vehículo, encontraron debajo de uno de los asientos una bolsa con más de quinientas monedas de un euro, así como restos que coincidían con las máquinas que habían sido forzadas en el bar, por lo que fue detenido acusado de un presunto delito de robo con fuerza en las cosas.
Las patrullas de la Guardia Civil buscaron al segundo coautor del robo por el municipio, pero no pudieron dar con él. No obstante, la Guardia Civil espera poder identificarlo con los indicios encontrados durante la inspección ocular en el bar asaltado.