Al día siguiente de la final de
Gran Hermano 12+1 'La Re-Vuelta', la concursante más polémica de la edición y la gran ausente del programa,
Noemí, ha visitado el plató de
Sálvame. Recuperada, morena, muy guapa y desafiando a la suerte con un vestido amarillo, la joven ha capeado el temporal como ha podido. Los colaboradores de
Sálvame, una vez más, le han reprochado sus mentiras.
Noemí ha manifestado que está contenta con la victoria de
Aless, y que es merecedor del premio. Sobre sus declaraciones, en las que rotundamente el italiano se negaba a un posible acercamiento con ella, decía: "Lo respeto, pero me hubiera gustado que lo hubiéramos hablado. Yo ya lo intenté en la casa, si no quiere hablar conmigo yo no le voy a llamar".
Hasta ahí todo bien. Noe se reconocía recuperada tras haber superado mediante tratamiento médico sus ataques de ansiedad que le provocaban dolores de estómago y dificultad para respirar. Aunque una vez más admitía que no se arrepentía de su comportamiento en la casa por haber actuado como es ella misma, Noemí admitía que "de los errores se aprende y de esto estoy más que aprendida".
A continuación venían las preguntas de los colaboradores, especialmente Kiko Hernández era dura con ella. Tras recordarle varias de sus afirmaciones, como que Aless había llegado gracias al programa gracias a ella o sus críticas al italiano por Twitter, Noemí negaba la evidencia. Kiko entonces no tenía piedad con la ex concursante. "Eres una gran mentirosa y una provocadora. Tienes un problema serio, no te acuerdas de lo que dices".
Tras recomendarle tomar rabitos de pasa para la memoria, también le echaba en cara su egocentrismo. Cuando el ambiente se volvía más tenso, la presentadora Paz Padilla la ha despedido airosamente. "¿Qué quieres hacer ahora?". "Seguir trabajando en una tienda de ropa de mi tierra", explicaba Noemí.
Y para decirle adiós Kiko le dedicaba un nuevo desprecio. "Tengo el corazón abierto", manifestaba divertida Noemí intentado quitar hierro al asunto. El colaborador recogía el testigo con un comentario machista. "Yo cuando voy al mercado no compro saldos".