
José Antonio Murado, presidente del Oxipharma, el pasado martes. / G. MOLERO
Las aguas ya bajaban revueltas en cuanto al posible uso del Palacio de Deportes por parte del Oxipharma, el club de fútbol sala recién ascendido a Primera División. Había un cierto malestar en el club que preside José Antonio Murado que finalmente se hizo expreso el pasado martes, en una rueda de prensa. El propio Murado dijo que el pabellón del Zaidín "es el único recinto en el que podría disputar sus partidos la próxima temporada en la élite nacional,
pero el Ayuntamiento ha comunicado que el coste asciende a 200.000 euros".
Después de recalcar que el resto de clubes de Primera no cobran nada y que, además, reciben subvenciones de las instituciones, Murado expresó que "nunca he pedido nada, solo el uso gratuito de las instalaciones. Si para el jueves por la mañana no se ha resuelto, se acabó el proyecto del fútbol sala. Nació en Granada y morirá aquí porque no voy a irme a otra ciudad".
Comenzaba una contrarreloj para ambas partes con el objetivo de llegar a un acuerdo. Al día siguiente, el concejal de Deportes del Ayuntamiento de Granada, Antonio Granados, afirmó que "
lo que se le ha planteado a Oxipharma es la cesión gratuita del Palacio de los Deportes. Por tanto, no tendrá que pagar ningún canon por este concepto ni cantidad alguna ni por el personal que trabaja en la instalación ni por su mantenimiento. Lo único que se le pide es que afronte los gastos de seguridad y limpieza, de acuerdo al aforo con el que cuente en cada momento".
El caso generaba una batalla política y el
portavoz socialista Paco Cuenca se sumaba al conflicto afirmando que "el alcalde debe buscar un punto de encuentro para que el club se quede en la ciudad por el bien del deporte y los cientos de puestos de trabajo que creará". También expresó que "si no juega en Granada, el único responsable será Torres Hurtado". Antonio Granados respondía que "Cuenca ni puede ni debe ser oportunista y frívolo en este tema. Me gustaría que se dirigiera a todos los ciudadanos para decirles si prefiere que paguemos la seguridad, los gastos de limpieza y los suministros al Oxipharma a costa del deporte base, discapacitados, el programa para los niños con riesgo de exclusión social o del centro de medicina deportiva".
Llegó el jueves, el plazo final para el ultimátum de Murado. Sin embargo, el empresario
prefirió aplazar su decisión. Aún no hay nada en firme, y probablemente la semana que viene se conozca el desenlace de este asunto.
El Ayuntamiento de Granada no parece que vaya a variar su postura de pedir que el club sufrague los gastos de uso del Palacio. No obstante, ese presupuesto inicial de 200.000 euros puede reducirse considerablemente en caso de que la mayoría de los entrenamientos se efectúen en otra pista -como el pabellón de Albolote- y que en estos no se emplee la calefacción.
Este concepto supone 1.400 euros, más de la mitad del coste total de utilización (unos 2.500), por lo que solo con esas dos medidas la merma en el apartado económico sería importante. Además, se están pensando maneras de conseguir una financiación extraordinaria de forma que las cuentas del club apenas se alteren por ese pago al Consistorio.
En cualquier caso, a fecha de hoy, lo único claro es que Oxipharma y Ayuntamiento parecen condenados a entenderse. Aunque sea por todos los aficionados granadinos que desean disfrutar del mejor fútbol sala del mundo en su ciudad.