Gran Hermano 12+1 llegaba este lunes a su fin proclamando a
Pepe Flores como ganador absoluto del concurso. Pero la ausencia de su +1 en la última gala,
Noemí, consiguió robar cierto protagonismo al momento estelar del bailaor. Sin embargo y contra todo pronóstico, la polémica canaria sí tuvo su particular celebración como co-ganadora
Gran Hermano. La polémica concursante, que muchos pensaban recluida en Lanzarote para recuperarse de su estrés emocional, estaba tan solo a unos metros de las instalaciones de Telecinco siguiendo la gala de
Gran Hermano.
Nada más comenzar
Gran Hermano, Mercedes Milá recordaba que en el penúltimo programa ocurría algo inesperado, la madre de
Noemí, al ver que la presentadora volvía a pedirle cuentas a su hija por haber mentido a Alessandro, se levantó y cogió a la surfera de la mano para abandonar el plató. La presentadora recalcó que los concursantes participan en
Gran Hermano voluntariamente, por lo que se exponen a la crítica libre y, para evitar que vuelva a darse otro momento incómodo como ese, decidieron no invitar ni a
Noemí ni a su madre a la final.
"Noe no está esta noche ni con nosotros ni con vosotros. El programa no la ha invitado pero eso no quiere decir que no opte al premio porque sigue siendo la ganadora +1 de Pepe. En Gran Hermano se entra a compartir la convivencia con los compañeros y con la audiencia de una forma muy generosa y luego hay que responder de lo que se ha hecho", explicaba Mercedes.
Añadía además que "a Noemí y a su entorno esto les causa mucha tensión y no queremos que se repita un momento de tensión como cuando su madre se la llevó del plató. Noe no está en Gran Hermano pero le mandamos y deseamos toda la suerte del mundo".
Sin embargo, a pesar de no poder estar disfrutando de la final en directo, la canaria decidió vivir la emoción desde un bar cercano a Telecinco y acompañada por otro Pepe, en concreto Pepe Herrero, ganador de Gran Hermano 7. "Estoy apoyando a Pepe cien por cien. Estoy deseando verlo con el maletín, siendo ganador. No me han dejado pasar, no estoy acreditada para entrar en la gala. Ha sido decisión de ellos, han sido muy amables conmigo (....) pero no me han dejado pasar", declaraba la joven.
"Aseguran que es por mi seguridad pero me encuentro cien por cien activa para estar ahí con mi finalista y la verdad es que lo apoyo, lo seguiré apoyando y muchas gracias a los que me apoyan a mí, a los que apoyan a Pepe y todos los que están fuera tanto por mí como por él y a por todas", añadía. Y terminaba diciendo: "La pena es que no puedo estar ahí disfrutándolo con Pepe Flores, pero lo disfrutaré desde el otro lado".
Finalmente, el bailaor se alzaba como ganador de
Gran Hermano 12+1y, por consiguiente,
Noemí lo hacía en la modalidad +1 recibiendo 20.000 euros. Y lo celebraba por todo lo alto. Eufórica se marcó un baile en el bar, consiguiendo ser de nuevo la protagonista de la noche. Lo suyo fue estar sin estar, porque aunque no acudiese al directo numerosas cámaras la siguieron toda la noche de fiesta para captar el reencuentro con sus compañeros y muy en especial con Aless. Y a ella, los objetivos no le suponen un problema como ya ha demostrado en variadas ocasiones.
Mientas el bailaor y sus compañeros de Gran Hermano tuvieron una agradable sorpresa antes de entrar en el hotel donde se hospedan, puesto que numerosos fans les esperaban para felicitarles y fotografiarles.
Allí, el ganador de
Gran Hermano se encontró con
Noemí, la polémica concursante que eligió para entrar de nuevo a la casa. Desde allí decidieron trasladarse todos juntos a una conocida discoteca de la capital, donde otra avalancha de gente les aguardaba. De esta forma,
Noemí Merino dejó atrás todos los malos momentos vividos en este
Gran Hermano 12+1 y se volcó en la celebración de la última edición. ¿Estará preparada la surfera para la Re-Vuelta? Esta noche se desvelará la incógnita.