Las falsas cagarrias, ‘Verpa bohemica’.
Buscar setas es una actividad que siempre se asimila al final del verano y el otoño, pero la realidad es que los verdaderos conocedores del mundo de los hongos saben que algunas de las especies más exclusivas y codiciadas gastronómicamente se encuentran durante la primavera. Una estación que, como el otoño, si es lluviosa ofrecerá verdaderos tesoros que, desgraciadamente, también son esquilmadas por personas que no son conscientes de su escasez.
En el sur de España, especialmente en zonas de la provincia de Cádiz, Málaga, y las sierras de Jaén, Granada y Almería, los habitantes de zonas rurales son muy aficionados a la búsqueda de setas de esta época. Se lanzan a campos y caminos en busca de hongos a los que denominan `Cagarrias’, ‘Colmenillas’, ‘Negritos’ y ‘Copicas’, además de otras que pueden encontrar durante todo el año como las setas de chopo (que también se producen en criaderos y se comercializan). Diego, es un vecino de Dúrcal, jubilado, que cada vez que puede recorre alamedas y riberas. "Hay que saber buscar, pero este año hay muy poco porque no ha llovido casi nada, y porque son muchos los que vienen todos los fines de semana y rebuscan y rebuscan, lo dejan todo agotado". Afirma que es fácil encontrarlas si se sabe dónde están. "En Dúrcal se dan mucho los ‘orejones’. Que es como llamamos a los ‘negritos’, que son fáciles de concinar y salen muy bien, igual que las ‘ollicas’ que se refrién con un poco de aceite a fuego lento y después se les heca un vinillo de Jumilla, y a mí me salen exquisitas".
La mayoría de las setas de primavera son comestibles, pero solo después de ser cocinadas. En crudo no son recomendables porque en, casi todos los casos, son tóxicas.
Los conocedores de las setas de primavera saben que los mejores lugares para encontrarlas son las alamedas que no hayan sido cortadas en unos años, así como los espacios de ribera con álamos viejos y junto a los ríos, pero también en espacios donde se buscan durante el otoño, como prados húmedos y pinares, aunque para eso ha tenido que llover mucho. Las más buscadas son las Morchelas, entre las que se encuentran las conocidas como ‘Cagarrias’ la más apreciada, de hecho su nombre científico es Morchela esculenta ( en referencia a su exquisitez), aunque es realmente difícil de encontrar al ser muy buscada y porque las recolectan sin los cuidados necesarios para permitir su reproducción. Algunas personas confunden estas setas con las falsas cagarrias, que son muy parecidas, pero aunque también son comestibles, realmente su calidad no de tan buen sabor (Verpa bohemica).
La revista de naturaleza y medio ambiente de IDEAL, Waste Magazine, incluye vídeos y una completa guía de setas en la dirección
http://waste.ideal.es/setas.htm.