Sobre el cielo de Granada, en pleno centro de la ciudad, vuelan unas palomas muy especiales... Son ejemplares de una raza llamada buchon granadino, y además son los campeones de España de Columbicultura... Juan Carlos Ruiz Castro los cría y cuida con mimo en un palomar a la vieja usanza, en la terraza de su casa. Desde hace unos días comparte con sus palomos el título de campeón de España y que, además, ha sido galardonado con el Premio del Consejo Superior de Deportes, la máxima categoría deportiva de este país. «Aquí en el Camino de Ronda tengo una jaulicas y crío palomos, pero de raza Buchón granadino’, muy especiales y campeones». Lo que más disfruta es verlos volar desde la terraza de su vivienda, y cuando cuenta las características de esta variedad que data de la época nazarí. «Es un animal que tiene que ser muy ancho de cabeza, en la que destacan dos cuestiones por encima de las demás, el ribete y el interior del ojo son de un color muy rojo, intenso. En el pico, que es más corto y grueso que en las palomas zuritas, tiene las llamadas carácnulas nasales o rosetas, y debajo del pico tres verrugas muy características que le imprimen seriedad, porque estos ejemplares tienen que dar una impresión seria», dice Juan Carlos Ruiz (En la revista de Medio Ambiente de IDEAL, Waste Magazine, en la dirección http://waste.ideal.es/palomobuchon.htm , se han incluido videos, fotos y datos de esta variedad de palomas ibéricas.
El campeón de España se llama ‘El rubio’ en homenaje al padre de Juan Carlos, al que conocían por ese apodo en su pueblo, Iznalloz. Muestra su mejor imagen cuando se le acerca una hembra de su misma raza. «Se alza, se mueve como si fuese un caballo cartujano, le da vueltas, le rodea, mueve la cabeza arriba y abajo, siempre en forma de cortejo, pero como es su costumbre, tranquilo y suave», dice Juan Carlos, que además de este campeón, cuida de otros buchones granadinos también campeones, «bayo’ y ‘pelirrata’, llamados así por el color de sus plumas. En total tiene 30 premios, de los que dos son nacionales, un tercero en 2011 y el primer premio este año, en el XXII Campeonato de España de Palomos de Raza, de la Real Federación Española de Columbicultura. «Realmente me siento muy orgulloso de estos galardones porque significan un reconocimiento a un trabajo que hago desde que era pequeño», dice Juan Carlos, que recuerda que desde hace 36 años, en Iznalloz, se ha dedicado al cuidado y cría de esta raza, «y gracias a mi mujer que ha ‘aguantado’ mi palomar en la terraza de la casa». Ahora espera el día en que le sea entregado el Premio del consejo Superior de Deportes. «Ya me han escrito de la Casa Real porque lo entregará el Rey». Un premio que le hace sentirse especialmente bien, «y raro, porque también se lo han dado a Rafa Nadal. Un lujo».
¿De dónde viene el buchón y el granadino en particular?. Los especialistas indican que se remontan a la etapa árabe del Reino de Granada y no se descarta que fuesen anteriores. Los árabes, según Juan Carlos Ruiz, los criaron de forma especial. Algunos poetas árabes ya hablaban de la existencia de estas palomas, pero quien las nombra como raza especialmente conocida y apreciada en Granada fue León el Africano en el año 1.530. Más tarde, en la época de los escritores románticos, vuelve a aparecer esta paloma. «Washington Irwing la menciona en un cuento que se titulaba ‘el Truhán’ que hacía referencia al palomo ladrón, ya que los buchones eran conocidos como ladrones».
Esta denominación tiene razón de ser. Según los expertos, el gusto de este ave por atraer hembras de otras variedades, en concreto de la zurita, provocó que durante muchos años, los campesinos, e incluso en las ciudades, los criaran para que trajese a estas palomas y que formaran parte de sus palomares, con lo que suponían una magnífica y gratuita fuente de alimentación para toda la familia. «Los buchones quitaron mucha hambre durante la postguerra en Andalucía. Se comían las palomas que los ellos atraían».