
El cantautor Fede Comín en una actuación. / J. J. GARCÍA
A Fede Comín, argentino nacido en Lanús y residente en Granada desde hace unos años, le faltaba un empujón final para sacar a la luz su nuevo disco, "Qué sé yo". Era el mes de septiembre del año pasado y este cantautor necesitaba 3.000 euros más para convertir su sueño en realidad. "Y fue algo fortuito, la verdad", cuenta ahora Fede: "Navegando por Internet, encontré la posibilidad de juntar ese dinero".
La solución que se abría ante él era el 'crowdfunding'. Para los no iniciados en la materia, se trata de una forma directa de financiar proyectos con la suma de aportaciones individuales. A través de una página web -
en este caso, Verkami- los usuarios, convertidos en mecenas, aportan las cantidades monetarias que estimen oportunas para que su artista consiga sacar adelante su idea. Pero hay un plazo máximo de 40 días, y si entonces no se ha alcanzado la cantidad necesaria, lo que se ha aportado hasta entonces no se hace efectivo y el proyecto se queda sin nada de la financiación prevista.
¿Cómo se consigue convertir en atractivo ese gasto? Ofreciendo recompensas en función de lo se aporte. Así, por ejemplo, Fede, por una inversión de 10 euros, entregaba un disco resumen de su trayectoria entre 2000-2010 autografiado, una descarga on-line del nuevo disco y una mención en los créditos de ese nuevo trabajo. De ahí hacia arriba, los 'premios' eran chapas, camisetas o incluso, a partir de los 500 euros, conciertos privados.
Una vez arrancado el plazo, Fede se puso manos a la obra con lo que denomina "un trabajo fino en redes sociales para conseguir el respaldo de la gente". Fue consiguiendo gradualmente dinero, pero conforme se aproximaba la fecha límite de los 40 días, se quedaba corto. En la última tarde antes del fin de la promoción había alcanzado 2.700 euros. Si no obtenía los 300 euros que faltaban, se quedaría sin nada.
"Hicimos mucha promoción, los mecenas se movilizaron para llegar a los 3.000 euros como fuese". Al final de la noche, Fede consiguió 3.180 euros, incluso más de lo que inicialmente necesitaba. Grabó el disco durante el otoño y, desde hace unos meses, lo está presentando en diferentes conciertos.
Con perspectiva, el cantautor opina sobre el 'crowdfunding' que "es una manera interesante de trabajar, que te hace estar muy cerca del público y en el que los seguidores se pueden implicar mucho más". Sin embargo, matiza que "tienes que ser alguien muy activo en redes sociales y también contar con una trayectoria que te respalde para poder reunir ese dinero. No es fácil". Y tanto. No todos los cantantes pueden decir que su último disco tuvo 91 mecenas distintos. Los 91 productores de Fede Comín.