ideal.es
Sábado, 26 mayo 2012
claros
Hoy13 / 28||Mañana13 / 27|
más información sobre el tiempo

Más Deportes

MÁS DEPORTE

A ritmo de medalla

La granadina Lidia Redondo logra su billete para los Juegos de Londres

12.02.12 - 20:31 -
En Tuenti
CerrarEnvía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

* campos obligatorios
Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

* campos obligatorios
El Preolímpico celebrado en Londres hace unas semanas dio para mucho. Lidia Redondo, componente del equipo nacional de gimnasia rítmica, tuvo oportunidad de aprender a arreglar con los pies un ordenador, rescatar móviles de chapuzones inesperados y, a su vuelta, comprobó que existen mochilas rebeldes que se van al suelo –no una sino dos veces– cuando son recibidas en masa a la salida del aeropuerto. No obstante, seguro que la granadina prefiere quedarse con el recuerdo de la victoria en el campeonato, cuya propina fue un billete para las Olimpiadas de este verano.
«Fue una gran experiencia. Me ha encantado tanto la preparación como la competición en sí. Ha sido dura y hemos sufrido, pero todo tiene su recompensa y ha valido la pena. Cuando conseguimos la medalla no nos lo creíamos», explica la gimnasta. Redondo formó parte del equipo nacional de rítmica, que arrasó tanto en el ejercicio mixto de aros y cintas como en cinco pelotas. La granadina explica que «nuestro objetivo era clasificarnos para los Juegos y, obviamente, también queríamos medalla. Aun así, no esperábamos el oro en los dos aparatos y en la general».
Las sensaciones antes de llegar a la capital inglesa no podían ser mejores. En cuanto arrancó el Preolímpico no hicieron más que ratificarse. «Teníamos nervios y tensión porque nos jugábamos muchos. Hubiera sido la primera vez que España se queda fuera de las Olimpiadas y por eso había mucha presión. No obstante, sabíamos que lo podíamos conseguir. Llevábamos mucho trabajo acumulado a nuestras espaldas y vimos que éramos mejores, por lo que salimos con fuerza».
Ese ímpetu allanó el camino hacia los Juegos desde la jornada inicial y permitió afrontar con cierta tranquilidad el resto de días. La granadina comenta que «en el primer ejercicio salimos bien, mientras que en el mixto teníamos tensión porque queríamos el oro pese a que estábamos clasificadas incluso cometiendo un pequeño fallo. Eso hizo que no lo disfrutáramos del todo». Ese panorama cambió en la final, cuando «sabíamos que estábamos clasificadas y salimos a gozar. Fue el que más me gustó y con el que más satisfecha terminé».
La plasticidad y la fluidez de los movimientos de las chicas hipnotizan al espectador durante las pruebas. Apenas son unos minutos, pero detrás de esa breve puesta en escena hay infinidad de horas de ensayo, las que hagan falta para reducir la posibilidad de que un pequeño fallo pueda arruinar el esfuerzo de tantos meses.
Cuando ve repetida su actuación, Redondo admite que sigue poniéndose nerviosa al recordar la experiencia vivida. Lidia destaca la «seguridad y la energía» exhibidas, aunque también se muestra autocrítica cuando ve detalles que pueden ser pulidos, «por mucho que nos digan que salió perfecto». La concentración para acometer cada gesto es fundamental pues cualquier mínimo error puede dar al traste cualquier aspiración de lograr algo grande.
Con seguridad
La granadina asevera que «con la cinta lo importante es la coordinación entre gimnastas porque, si no la hay, se puede formar un pequeño desastre. En cambio, las pelotas hay que tenerlas controladas en todo momento porque se te pueden escapar rodando. Lo hemos practicado suficientes veces para que no salga mal, pero la tensión siempre te puede traicionar. Hay muchos riesgos, pero nos notamos con mucha seguridad entre nosotras».
El alivio de terminar el ejercicio y saber que se ha completado sin incidencias solo es superado por el hito que supone ascender a lo más alto del podio. «Cuando oyes el himno español piensas en todo el camino recorrido, los momentos de sacrificio, alegría y tristeza, pero todo se concentra en satisfacción», reconoce la granadina.
La meta ahora es seguir trabajando hasta que llegue la cita olímpica de este verano. El equipo nacional no se conforma con ir a Londres y la ambición es «máxima», comenta la ‘niña olímpica’, como le llamaban sus amigos en la playa cuando aún estaba empezando. «El objetivo es una medalla. Será complicado porque habrá muchos países luchando pero nos veo en igualdad de condiciones que las mejores –rusas e italianas–. Nuestro ejercicio es muy bueno y vamos a introducirle algunos cambios para obtener una mayor puntuación».
En Atlanta’96 se consiguió el mayor éxito de la historia de la rítmica española con la presea de oro. La granadina ha visto varias veces ese ejercicio y de su mente no se escapa la idea de igualar el resultado. La complejidad es máxima pero el premio aún mayor. Londres espera a un equipo nacional que, igual que hace unas semanas, ya sabe cuál es el ritmo adecuado para volver a pisar el podio en territorio londinense.
TAGS RELACIONADOS
En Tuenti
A ritmo de medalla
Redondo adopta la postura inicial de uno de los ejercicios del Preolímpico en el centro de Granada. :: K. B

buscador

Buscador de deportes
buscar
Videos de Deportes
más videos [+]
Deportes
Ideal.es

EN CUALQUIER CASO TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS:
Queda prohibida la reproducción, distribución, puesta a disposición, comunicación pública y utilización, total o parcial, de los contenidos de esta web, en cualquier forma o modalidad, sin previa, expresa y escrita autorización, incluyendo, en particular, su mera reproducción y/o puesta a disposición como resúmenes, reseñas o revistas de prensa con fines comerciales o directa o indirectamente lucrativos, a la que se manifiesta oposición expresa.