La Fiscalía de Granada ha solicitado penas de entre 4 y 6 años a los integrantes de un clan familiar que se dedicaban a la distribución y venta de estupefacientes desde su domicilio, desde una tienda de comestibles, en el polígono de Almanjáyar, en Granada capital, y desde un cortijo ubicado en el municipio de Peligros (Granada).
Según consta en el escrito de acusación provisional del Ministerio Público, las investigaciones que llevaron a determinar la presunta autoría de los acusados se enmarcaron en una operación de mayor envergadura para desmantelar una red de distribución a pequeña escala de cocaína en la ciudad de Granada y sus alrededores.
Las pesquisas de los agentes de la Brigada Provincial de Estupefacientes de la Policía Nacional llevaron a comprobar que al menos desde el 17 de febrero de 2010 los acusados A.B.G. junto con su esposa, M.R.G., y su primo, J.R.G., se dedicaban a la compra, preparación para la venta y posterior distribución a terceros consumidores de cocaína a cambio de dinero.
Realizaban esas actividades, según el fiscal, en distintos locales y domicilios del matrimonio, en concreto desde su vivienda en el Polígono de Almanjáyarm en un establecimiento de comestibles que regentaba la mujer, y en un cortijo de Peligros, donde "recibían y preparaban" la mercancía ilícita. El inculpado identificado como J.R.G. era el encargado, una vez preparada la sustancia, de recibirla y venderla a terceros.
El día 9 de mayo de 2011, siendo las 21,20 horas, se realizó una entrada por orden judicial en la finca rústica de Peligros, donde se encontró un armario encima del frigorífico y dentro de una caja de ibuprofeno una bolsa con una sustancia blanca que resultó ser cocaína.
En el armario de la cocina se halló también una balanza de precisión, y en el cubo de basura dos bolsas de plástico con numerosos recortes circulares similares a los utilizados para preparar los envoltorios de dosis de cocaína. También se encontraron unos papeles con anotaciones manuscritas haciendo referencia a meses relacionados con cantidades numéricas en euros y con conceptos de ventas y gastos, y cantidades numéricas en gramos así como diferentes cálculos matemáticos.
El procesado A.B.G. se encuentra en prisión provisional, mientras que su primo fue puesto en libertad y su mujer permanece igualmente en libertad provisional. La Fiscalía les atribuye un delito contra la salud pública por tráfico de droga que causa grave daño a la salud, por el que, además de la pena de cárcel, se enfrentan a multas de 7.590,72 euros cada uno. El juicio por estos hechos tendrá lugar previsiblemente el próximo 23 de febrero en la Sección Primera de la Audiencia Provincial de Granada.