Jaime Urrutia, el que fuera portavoz de Gabinete Caligari estrena formato pequeño para pasar el invierno. Le llama ‘Al Natural’ y en trío hace un repaso más espontáneo a su repertorio, desde sus primeras canciones (con Gabinete Caligari, sin remontarse a Ejecutivos Agresivos) a las de ‘Lo que no está escrito’, su último disco. El inventor del ‘rock torero’ asomará así de natural hoy jueves (23h) por la Forum en el ciclo de conciertos aniversario de la sala.
–La primera es obligada y mejor nos la quitamos pronto: Led Zeppelín, Héroes, Enemigos… todos vuelven ¿habrá Gabinete, aunque sea con ánimo de “lucro indecente”?
–No, (risas) No tiene ningún viso, porque yo no quiero y porque ni estamos en contacto. Hombre, por dinero se hace todo en la vida, pero nadie nos ha ofrecido un millón de euros como a Barón Rojo. Gabinete tiene buena leyenda, pero vamos, por un millón hablamos todos por supuesto (risas). Son quimeras.
–En sus primeros conciertos en el Rockola había tres individuos de negro ‘rigurosamente kraut’ ¿Qué queda de aquel tipo bajo su gorra?
–Aquel individuo era un jovencillo que estaba aprendiendo, que tenía muchas ganas de comerse el mundo y nula experiencia. Somos la misma persona, y queda el mismo sentimiento.
–Por cierto sabe que usted primero y luego Fito han salvado la gremio?
–(risas) Yo la utilizaba desde siempre, al margen de que abrigue, es por la imagen de chulapillo (risas), no la llevo eternamente como Fito, pero me gusta investigar en las sombrererías a ver qué encuentro. En Gabinete creo que nos salimos del estereotipo del punk, el afterpunk, y encontramos un sitio nuestro, no ajeno a esa chulería de la gorra.
–En esta gira recupera algunas de aquellas canciones y además vuelve al trío ¿blanco y en botella?
–(risas) Recupero canciones de todas las épocas, llegó hasta ‘Golpes’, la del disco con Parálisis, que fue la primera que hicimos. También otras de los últimos discos de Gabinete que pasaron desapercibidos y había canciones muy rescatables. Voy con Esteban Hirschfeld y Juan Carlos Sotos en la segunda guitarra, percusiones etc, es el hombre orquesta.
–Antes les poníamos a ustedes sus discos en las radios, ahora se los ponen solos ¿Qué tal la experiencia?
–Bien, muy bien. Lo que más disfruto es poner la música que más me gusta, bucear en mi memoria musical y sacar cosas… como el ‘Esta tarde vi llover’ de Armando Manzanero que puse el otro día ¡Cuándo se me hubiese ocurrido a mi informarme sobre este hombre! Me sirve para conocer, descubrir y ratificarme en que hay vida mucho más allá de los Cure, Clash o los Ramones.
Concierto divertido
–Usted, vivió los años en los que fuimos ricos y tocaban en campos de fútbol ¿cómo lo lleva ahora que somos pobres y la cosa no da más que para salas pequeñas?
–Bien, ¡qué le vamos a hacer! Hay menos dinero pero ahí sigue el mismo espíritu que mencionaba antes: cuando sales al escenario no piensas en el cachet, ni en si ya no llevas superproducciones de luces y sonido. Somos muchos los que nos estamos apretando el cinturón, porque la música no tiene la culpa de la crisis.
–Algunos de sus títulos se han convertido en titulares, eslóganes, lemas etc… ¿se siente formando parte del acervo popular?
–Es un honor. Los aficionados del Sevilla CF han adaptado ‘Al calor en un bar’ con una letra de su equipo, y el otro día la escuché por la tele en un partido y me sentí …. halagado, sí, me sentí muy bien. (risas) En definitiva es todo lo que quiere cualquier artista, que le canten.
–¿Cómo será su concierto ‘natural’ en Granada?
–Esperemos que divertido, hay cosas muy conocidas y otras desconocidas, variado, y por lo que he comprobado en los que hemos hecho, a la gente le gusta, sale encantada.