La Audiencia de Granada ha condenado por un delito agravado de agresión sexual a seis y seis años y medio de cárcel a dos jóvenes acusados de violar a una menor durante una fiesta de cumpleaños en un cortijo del municipio de Íllora.
En la sentencia, el tribunal impone también a ambos que indemnicen con 12.000 euros a la víctima y no se acerquen a ella a menos de 300 metros durante ocho años, y absuelve a otro joven acusado inicialmente de no socorrerla.
Los hechos se remontan a la madrugada del 28 de marzo de 2009, cuando la víctima, que entonces tenía 17 años, recibió la llamada de uno de los acusados, de 19 años, invitándola a participar en la fiesta que se estaba celebrando en un cortijo a ocho kilómetros de Íllora, hasta donde la condujo un amigo común con el que antes de llegar al inmueble había mantenido relaciones sexuales consentidas.
Una vez en el cortijo, la menor y su acompañante, que abandonó la fiesta poco después, pasaron a un dormitorio en el que entablaron conversación con el otro acusado, de 18 años, que comenzó a insinuarse a la chica cuando ésta se quedó sola.
Según la sentencia, la menor trató de zafarse de los tocamientos a los que estaba siendo sometida y abandonó el dormitorio, pero al regresar a él para recoger un zapato fue seguida por el otro acusado, que la violó pese a su resistencia.
En ese momento entró fugazmente a la habitación otro joven para recoger el colchón y que, según el tribunal, no ha quedado acreditado que llegara a percatarse de lo que estaba ocurriendo ni que oyera en ese momento petición de auxilio por parte de la menor, de ahí que haya sido absuelto del delito de omisión del deber de socorro que le atribuía la acusación particular, ejercida por la letrada de Litigalia Abogados Yolanda Solana.
El tribunal argumenta su fallo en el testimonio "firme, coherente y verosímil" de la víctima, en el que no han detectado "vacilación ni improvisación alguna, sino la sinceridad de quien narra fielmente, sin reservas, prejuicios ni animosidad espúrea de ninguna clase, una experiencia vivida".
También en el informe psicológico-forense realizado a la menor, se establece que presentaba una sintomatología propia del estrés postraumático, además de en el relato de testigos y acusados.