La Guardia Civil ha descubierto invernaderos domésticos en dos viviendas de las localidades granadinas de Pinos Puente y Las Gabias en el que se cultivaban un total de 356 plantas de 'cannabis sativa'. Asimismo, ha detenido a un vecino de Pinos Puente, de 34 años, como presunto autor de un delito contra la salud pública por cultivo y elaboración de droga; y busca al propietario de la plantación localizada en Las Gabias.
La primera actuación se realizó en Pinos Puente a medio día de este lunes después de que los guardias civiles de ese puesto registraran un domicilio de cuyo propietario se sospechaba que cultivaba 'cannabis sativa' por el fuerte olor a marihuana que había junto a la vivienda, así como por el ruido de los aparatos de aire acondicionado funcionando todo el día.
Dentro de la casa los agentes localizaron un invernadero en una de las habitaciones de la vivienda en el que el propietario cultivaba trescientas cuatro plantas de 'cannabis sativa'. El invernadero contaba con 44 lámparas halógenas de 600 watios de potencia cada una para la maduración de las plantas, dos potentes aparatos de aire acondicionado para mantener una temperatura y una humedad constante, varios ventiladores, transformadores de corriente, temporizadores, un bidón de agua con una bomba extractora y más de veinte metros de manguera para regar por goteo las plantas, varios sacos de sustrato y dos toldos de color negro en los que se apreciaban restos de marihuana.
Todo el piso era un invernadero
La segunda actuación tuvo lugar en Las Gabias después de que los vecinos alertaran a la Guardia Civil de que habían forzado la puerta de una vivienda y de dentro salía un fuerte olor a marihuana.
Los agentes comprobaron que la puerta principal del piso estaba forzada e intentaron localizar al propietario para informarle de dicha contingencia y, al no conseguirlo, y ante la evidencia de que se pudiera estar cometiendo un delito en el interior de la vivienda, accedieron y la primera sorpresa fue comprobar que toda la vivienda era un invernadero: habían plantas en la cocina, en el baño, en el salón y en el dormitorio; sólo el pasillo estaba libre.
La segunda sorpresa fue comprobar que de las ciento cincuenta y ocho plantas originarias, sólo quedaban en pie cincuenta y dos, ya que el resto las habían cortado y se las había llevado; así como las lámparas halógenas que habían utilizado para madurarlas.
La Guardia Civil sospecha que quien o quienes forzaron la puerta lo hicieron con la intención de robar las plantas de 'cannabis sativa' y las lámparas halógenas, ya que dejaron las plantas más pequeñas y el resto de los aparatos comúnmente utilizados: aparatos de aire acondicionado, estufas, ventiladores y extractores.