La Fiscalía de Granada ha solicitado en sus conclusiones provisionales seis años de prisión para un hombre de 42 años acusado de estafar y falsificar documentos para lucrarse de forma ilícita a través de diferentes operaciones con el uso de internet, tarjetas y cuentas bancarias y mediante un préstamo.
El Ministerio Público, que también le pide una multa y según consta en el escrito de acusación, atribuye a F.B.C. dos delitos continuados de estafa y otros dos de falsedad de documentos oficial y mercantil que habrían sido presuntamente cometidos entre septiembre de 2007 y octubre de 2008.
Aunque el fiscal no establece un cómputo de la cantidades totales que al parecer pretendió estafar, la suma de las mismas superaría los 47.000 euros, si bien algunas de ellas fueron reintegradas a sus legítimos titulares y otras no son reclamadas por los perjudicados.
La acusación pública relata que el acusado, "en ejecución de un plan preconcebido y con la intención de procurarse un beneficio patrimonial ilícito", se creó una identidad ficticia y manipuló un DNI en el que hizo constar un nombre y un número falsos y la foto de otra persona.
Con esos datos, a partir de septiembre de 2007 se abrió una cuenta en la entidad ING Direct, creó un correo electrónico y se registró en Ebay, página web dedicada a la compraventa entre particulares, operaciones todas estas que hizo desde una dirección IP correspondiente a un cibercafé situado en Granada capital.
En octubre de ese mismo año, acudió a Carrefour y se identificó con el nombre falso para solicitar un préstamo personal por importe de 20.000 euros, cantidad "que no tenía intención de devolver una vez la recibiese".
Para dar "apariencia de solvencia y autenticidad" sobre su identidad presentó el DNI mencionado, copias de nóminas y una declaración de renta del ejercicio 2006 y un informe de vida laboral, documentos todos ellos "inauténticos", según la Fiscalía.
Al mes siguiente insertó un anuncio en la página web "Segunda Mano" por el que ponía a la venta una cámara de fotos y un objetivo, por el que se interesaron dos hombres de Bilbao y de Quintanar del Mar (Cuenca), que le ingresaron en su cuenta más 1.100 euros cada uno pese a que no llegaron a recibir lo comprado.
Una gestión similar hizo en Ebay con un teléfono móvil que vendía por 411 euros, lo que hizo que pujara por él en subasta un hombre desde Italia.
Ebay comunicó al comprador que el acusado había cursado baja en sus servicios, de forma que, pese a los intentos de obtener el efecto o la devolución del importe, no pudo lograr ni una cosa ni otra.
Por otra parte, como empleado de una subcontrata de la Empresa Pública de Emergencias Sanitarias (EPES), donde desempeñaba funciones informáticas en relación con el servicio 061, entre los meses de febrero a octubre de 2008 efectuó a través de internet y con uso de un servidor de la Junta de Andalucía la apertura de diferentes cuentas corrientes.
Para dos de esas cuentas, relata la Fiscalía, obtuvo fotocopias de DNI que le habían sido entregados para una inscripción en una Federación de Pádel y para la tercera creó otra identidad ficticia.
En estas cuentas eran ingresadas cantidades que el acusado transfirió desde internet de cuentas corrientes ajenas de vecinos de Cartagena (Murcia), Alcobendas, Valdemoro y Móstoles (Madrid) o Marbella (Málaga) mediante un procedimiento que suponía "necesariamente" una manipulación informática.
Para obtener las cantidades transferidas, hacía extracciones en cajeros automáticos próximos a su domicilio o lugar de trabajo mediante la utilización de las tarjetas.