En caliente, después de que una tromba de agua anegase calles y viviendas de Calahonda, se señaló a una culpable –una rambla– y se ideó una solución y este sábado, dos meses más tarde, ese remedio no ha llegado. A finales de noviembre, una intensa tormenta hizo que la rambla de Vizcarra reventara. Este caudal recorre embovedado parte del casco urbano, una zona en la que está situado el colegio de la localidad.
La delegación de Medio Ambiente no tardó en localizar el problema: la sección del embovedamiento de la rambla de Vizcarra no cumplía –ni cumple– la normativa de seguridad ya que carece de la altura mínima exigida, 1,80 metros, para soportar avenidas. El cauce embovedado que quedó sepultado bajo toneladas de materiales arrastrados desde el barranco, apenas tiene 1,20 metros. Los técnicos de la Junta de Andalucía trabajaron los días posteriores a la riada en la ampliación urgente de la sección del cauce. Las máquinas excavaron y quitaron un sobresuelo, pero desde entonces, según apunta la presidenta de la Entidad Local Autónoma de Carchuna-Calahonda, Concepción Abarca, «no se ha hecho nada. No han acometido la obra que prometieron y eso que ellos mismos señalaron su prioridad absoluta y el peligro que se corre si no se aumenta la profundidad de la rambla».
Abarca muestra su preocupación y no quiere ni imaginarse lo que pasaría si volviese a llover torrencialmente. «Hay vidas en juego, la rambla está al lado del colegio», señala.
Días después de la tromba de agua, la presidenta de la ELA, envió un escrito a la Agencia Andaluza del Agua solicitando una «solución definitiva» para que no estuviese «en peligro el colegio Virgen del Mar y el resto de vecinos de Calahonda». Esta pasa por ejecutar medidas correctoras como el deslinde del cauce y el aumento de la sección de la rambla en la zona embovedada, según aparece en la carta enviada por la Entidad Local Autónoma.
A mediados de enero, Concepción Abarca envió otra solicitud a la delegación de Medio Ambiente para que les mantengan informados de las posibles soluciones que se le vayan a dar a la rambla de Vizcarra.
«Buscando documentación hemos encontrado que hace varios años ya se declaró esa obra como necesaria y prioritaria por la propia delegación de Medio Ambiente. Queremos que las obras se acometan ya, antes de que vuelva a haber problemas con la rambla», expresa Concepción Abarca.
Solución definitiva
La delegación de Medio Ambiente informó a la ELA de que se iba a trasladar a los servicios centrales la petición de deslinde para que fuese tenida en cuenta en la programación y que en cuanto a las medidas correctoras para evitar futuros desbordamientos, se desplazaron varios técnicos para estudiar las posibles soluciones que se podrían adoptar, «quedando pendiente la solución definitiva de la disponibilidad presupuestaria en futuros ejercicios», según indicó el delegado de Medio Ambiente, Francisco Javier Aragón en un escrito enviado a la Entidad Local a finales de diciembre.
Para la presidenta de la ELA de Carchuna y Calahonda la obra es necesaria y urgente y pide que se ejecute cuanto antes. Concepción Abarca no cree conveniente una de las soluciones planteadas por los técnicos como es destapar la rambla y «levantar la calle». «Sería muy problemático, dividiría al pueblo y habría que crear tres puentes», apunta Abarca que dice que, aunque sea una obra costosa por las tuberías y otras circunstancias, «hay que gastarse el dinero de una vez para que la rambla sea segura».