Vanessa Morenoen 'Carisma', el negocio que regenta junto a sus tres socios en la capital granadina. :: CRISTINA RIDAO
'Karisma' es el nombre del negocio que regentan Vanessa Moreno y Sara Garrido (de 35 y 26 años, respectivamente), junto a sus parejas, en el centro de la capital y carisma es lo que les sobra a estas dos empresarias. Sus encantos ejercen cierta atracción sobre los demás y no solo los que han dejado ver en la revista 'Interviú'.
A Vanessa siempre le fascinó la moda; por ello, a los 22 años empezó a trabajar en Granada en una de las principales cadenas internacionales de distribución y fabricación textil. Cuando llegó a la treintena su vida cambió, dejó su empleo para tomar un año sabático y decidir que hacía con su futuro. Desde muy pequeña su sueño había sido tener su propio comercio de indumentaria y en 2009 lo cumplió. Con su actual pareja, Enrique, fundó 'Karisma': «Decidí instalar una tienda de ropa porque la moda ha sido mi pasión de toda la vida, es lo que sé hacer, lo que me gusta y con lo que me siento bien», asegura la joven. Un año después se unieron al negocio Sara y Curro, dos jóvenes emprendedores almerienses. En un inicio solo vendían zapatillas de primeras marcas. Con la llegada de los nuevos socios, además de ampliar la superficie del establecimiento, extendieron su línea comercial a la indumentaria.
Autónomos
El trabajador autónomo es responsable de todo lo que atañe a su trabajo. Esto es: pago de impuestos, cobertura sanitaria, pedidos, clientes, facturas, proveedores y un largo etcétera. Además, la faena varía como el tiempo y así mismo, los clientes. Los socios de 'Karisma', como representantes de la pequeña empresa, están promoviendo una serie de acciones para reivindicar la mejora de las condiciones del sector, pues ellos son un buen ejemplo: «En plena crisis, en 2009, iniciamos nuestro negocio, fueron años arduos, pero el último ha sido el peor. Creo que a partir de 2012 empezaremos a remontar», comenta Vanessa. Una tarde cualquiera de hace algunas semanas, la joven emprendedora quedó con su hermana pequeña para charlar. Divagando sobre aquello que podrían hacer para promocionar el establecimiento, recordaron una oferta que 'Interviú' hizo les hizo años atrás. No se lo pensaron dos veces, redactaron un correo electrónico a la revista ofreciendo un desnudo parcial de los cuatro propietarios sujetando una pancarta en la que se leyera: 'La crisis nos ha dejado así'. Finalmente, la revista optó por la participación única de las féminas y por el título 'La crisis nos ha dejado en pelotas'. Las empresarias aseguran que posar de esta manera, y sin cobrar un euro, es una manera de llamar la atención de la sociedad española ante la situación de los pequeños comercios, además de una forma de promoción, que siempre es la mejor estrategia para aumentar las ventas.
Cadena de favores
Otra de las iniciativas que estos cuatro jóvenes tienen en mente es realizar una 'cadena de favores' a través de las redes sociales. El plan consiste en que ellos buscarán un empleo para dos personas que lo necesiten; a cambio, esas dos personas deben encontrar ocupación laboral para dos más, y así sucesivamente. Igualmente barajan un proyecto que afecta a todos los negocios de la calle Puentezuelas, donde se ubica 'Karisma': pretenden sacar la mercancía de los negocios a la calle en fechas clave, así como ampliar el horario de apertura en dichos periodos. Para ello están elaborando un plan de acción que presentarán en el Ayuntamiento de la capital.
Y todo para salvar su tienda: desnudos, peticiones públicas y cadenas de favores. En su establecimiento han puesto cariño y el sudor de su frente, y en ocasiones, el esfuerzo de sus familiares: «Mi madre echó muchas horas de limpieza aquí cuando lo estábamos montamos», recuerda Vanessa. Cada rincón de 'Karisma' ha sido creado y construido por sus socios. Han picado paredes, pintado el techo y buscado antigüedades por toda la comunidad. Fulgurantes lámparas de araña y hasta un mini camión verde pueden encontrarse dentro de esas cuatro paredes. Es más, la personalidad de sus dueños se refleja entre sus muros.
El negocio está divido en dos: la entrada, que es la parte de Vanessa y Curro, está coloreada en tonos cálidos y llamativos, dinámica y nerviosa, como sus representantes. La zona de probadores es la de Sara y Enrique, tenue, con una iluminación que invita al sosiego y la tranquilidad. Tanto es así que la pasada Navidad quedaron entre los tres primeros puestos del ranking que elabora el magazine 'Tendencias', que recoge los más interesantes espacios de moda de toda la geografía española: «Presentamos nuestra candidatura con los dos ambientes de la tienda y no esperábamos llegar tan lejos, porque la revista recoge negocios que cuentan con presupuestos mucho mayores que el nuestro. Aún así, llegaron a a preguntarnos por el decorador de interiores que diseñó nuestra tienda», reconoce orgulloso Curro.