
Imagen de la niña de Motril desaparecida en el año 2000 en la marquesina de una parada de autobús. :: JAVIER GARCÍA
La desaparición del jefe del departamento de Logística de Puleva el pasado martes dejó con un nudo en la garganta a sus familiares y a muchos allegados.Un pellizco en falso después de que apareciera sano y salvo al día siguiente. La Policía Nacional declaró de alto riesgo la ausencia de este hombre y desde el primer momento se puso manos a la obra para saber qué había pasado. La ciudad lo vivió como un hecho insólito y aunque solo duró 24 horas tuvo bastante repercusión mediática a nivel provincial y autonómico.
Sin embargo, este fenómeno de las denuncias por desapariciones de personas es más habitual de lo que cualquiera pueda pensar: solo en 2011 el grupo de Homicidios y Desapariciones de la Policía Nacional registró en torno a 80 denuncias por este fenómeno, solo de personas adultas, mientras que sus homólogos de la Guardia Civil contabilizaron 161 más. A estas cifras hay que sumarle, los datos de las comisarías de Baza yMotril, así como los del Grupo de Menores de Policía Nacional, lo cual eleva la cantidad a tres centenares de denuncias por desapariciones de personas solo en un año.
La práctica totalidad de los casos son resueltos, salvo excepciones. Granada cuenta con tres: el de la niña desaparecida en Motril en el año 2000, María TeresaFernández; un vecino de Almuñécar Manuel Sánchez de Orihuela cuya familia denunció su ausencia en 2003; y el joven ingenieroJesús Francisco Caballero, visto por última vez el 25 de febrero de 2006 en la calle Alhamar. Los tres casos están en manos de los servicios centrales de la Policía Nacional yGuardia Civil, pero son muchos años sin saber nada de estas dos personas.
Hablar de desapariciones no es sinónimo de secuestro ni de extorsión en la práctica totalidad de casos, al menos, Granada y su provincia llevan mucho tiempo sin registrar un fenómeno de este tipo. «La mayoría de denuncias que nos llegan suelen ser de menores desaparecidos», apunta un policía judicial del grupo de Homicidios de la Guardia Civil. Y de este grupo de adolescentes, muchos son inmigrantes que viven en centros tutelados que prefieren marcharse antes de seguir sometidos a un horario, a una formación y a las correspondientes obligaciones que conlleva la permanencia en este tipo de establecimientos. En estos momentos, hay 21 denunciados por desaparición en la provincia que no han sido localizados, aunque la experiencia demuestra que han abandonado voluntariamente los centros, sin avisar, y que están en sus países o en otros puntos de la geografía nacional tratando de trabajar. No disponer de domicilio fijo, complica mucho su búsqueda.
Otro grupo de menores bastante asiduo a este tipo de ausencias sin previo aviso, son aquellos que después de una riña con los padres deciden marcharse de casa y volver cuando han pasado unos días; o aquellos otros que después de una o más noches de juerga ‘olvidan’ llamar a casa y cuando regresan a las 48 ó 72 horas tienen a toda la familia con los nervios desencajados, la excusa casi siempre es la misma: «he dormido en casa de un amigo».
El responsable del grupo de Homicidios yDesapariciones de Policía Nacional en Granada explica que el protocolo de actuación ante una desaparición se activa con una denuncia o un aviso telefónico que debe ser ratificado posteriormente con la pertinente acción legal. Después hay un filtro a la hora de clasificar este tipo de denuncias, las consideradas de alto riesgo o de riesgo limitado. «Todos los menores son desapariciones de alto riesgo, así como aquellos adultos donde su integridad física corre peligro». A partir de estas dos clasificaciones iniciales, comienzan las pesquisas policiales... si el desaparecido de alto riesgo ha dejado una nota informando que se marcha porque quiere o cuando se trata de una persona reincidente o cuando el caso está claro que es una ausencia voluntaria que no entraña mayores consecuencias, se rebaja la tipología del peligro.
«Los casos de alto riesgo suelen ser encontrados», comentan desde la Guardia Civil. La práctica totalidad son casos de personas que deciden marcharse del hogar por distintas razones, un buen número de ellos son individuos con trastornos mentales.
«Cada caso es un mundo. Por eso no se puede generalizar en cuanto a los perfiles de personas desaparecidas ni las razones que hay detrás de cada uno para ausentarse de su lugar habitual de residencia sin avisar», apunta el jefe deHomicidios y Desapariciones de Policía Nacional.
Una vez formalizada la denuncia, los agentes suelen pasar la fotografía del supuesto desaparecido a las dotaciones policiales y si se trata de un caso de alto riesgo se incluye en una base de datos de ámbito nacional donde figuran todos los que están sin resolver. Un dato: solo Policía Nacional registra una media de 15.000 denuncias por desapariciones en todo el Estado cada año, más de la mitad corresponden a menores de edad.
No puede darse de lado a las familias de los desaparecidos, quienes cada vez constituyen más asociaciones para que los casos denunciados no caigan en el olvido.Tanta fuerza han alcanzado colectivos comoFEFAD, Federación Nacional de Asociaciones de Familiares y Amigos de Desaparecidos, o Inter SOS que en 2008 lograron instaurar el día 9 de marzo como día del desaparecido. También presionaron al Ministerio del Interior para crear un protocolo de actuación en este tipo de casos que finalmente entró en vigor en el año 2009.Para estos colectivos nunca es suficiente el esfuerzo realizado por las fuerzas de seguridad del Estado para estos colectivos.
Ninguna investigación, ninguna, pasen los años que pasen, «se da por cerrada hasta que aparece la persona, viva o muerta, pero debe aparecer», apuntan desde Policía Nacional.
Los tres casos sin resolver en la provincia de Granada, correspondiente a los años 2000, 2003 y 2006, siguen abiertos. La página web de la Guardia Civil dispone de un apartado para desaparecidos donde figuran los rostros de estas tres personas.Igualmente, Policía Nacional en colaboración con la Interpol dispone de otra web especializada en la Búsqueda Internacional deMenores Desaparecidos –BIMD–, donde aparecen los rostros de 21 niños y niñas, ninguno de esta provincia.
También está la segunda parte de estos casos, después de una denuncia por desaparición se encuentra a la persona y ésta manifiesta que se marchó de forma voluntaria y no quiere regresar a su hogar. «Si se trata de un individuo mayor de 18 años y manifiesta que no quiere volver con su familia, nosotros no podemos forzarlo al tratarse de un mayor de edad que manifiesta libremente su decisión de ausentarse.Nuestra misión es encontrarlo, después la mayoría de edad le ampara siempre y cuando tenga sus facultades mentales bien».
La Policía Nacional también recuerda que una vez aparecida la persona buscada, la familia debe retirar la correspondiente denuncia presentada para cerrar el caso y no seguir investigando. Hay muchos desaparecidos que regresan a casa, después de una fuga voluntaria sin que ésta sea comunicada a los cuerpos y fuerzas de Seguridad delEstado.
El caso del directivo de Puleva logró resolverse de forma satisfactoria, veinticuatro horas después de que se ausentara.
Detrás de la desaparición había un problema de estrés laboral bastante potente,según todos los indicios. Como la gran mayoría, su ausencia fue voluntaria.