Con la llegada del virus de la gripe y de otras enfermedades propias de la estación invernal los hospitales granadinos –algunas jornadas– están por encima de su capacidad en las Urgencias y las esperas son interminables para los pacientes, como ha comprobado en los últimos días IDEAL in situ. Esa saturación se nota menos en Traumatología, al ser un centro más específico, pero en otros espacios, como el Virgen de las Nieves, se vienen produciendo desde Navidad situaciones impropias de un país europeo. «Hemos tenido hasta cuatro días esperando a un paciente en Observación antes de poder ser ingresado porque no había camas», contaban ayer fuentes hospitalarias. «Incluso hace dos semanas contabilizamos 23 pacientes en Urgencias pendientes de ingreso», apostillaron las mismas fuentes.
No fue un día de los más altos en volumen asistencial, pero aún así ayer por la tarde el Virgen de las Nieves se encontraba «al 100% en Observación, la Sala de Cuidados y la Sala de Sillones». En este área se hallaban 12 pacientes en Observación, 10 de ellos aguardando a ser ingresados y algunos tras más de tres días en esta situación transitoria. «Cuando lo normal es no permanecer así más de 24 horas», abundó un facultativo. El personal del Virgen de las Nieves denunció a este periódico que ante esta realidad «los pacientes llegan a aporrear las puertas» por la impaciencia. Hasta cuatro horas de espera han tenido que soportar algunos de los usuarios menos graves que han reclamado atención sanitaria.
Crítica al sistema informático
Francisco Cantalejo, presidente del Sindicato Médico, señaló que a la gran carga asistencial se le une la obligación de emplear el sistema informático Diraya, «que continuamente tiene fallos, causa retrasos en la atención al enfermo y se convierte en una máquina de tortura para el personal del SAS. Los médicos se ven impotentes porque están sujetos a una ineficaz herramienta informática de la que no pueden escapar y solo crea colapsos».
Fernando Muñoz, del sindicato CSIF, aseguró que en el Virgen de las Nieves solo se cubre una de cada diez bajas laborales. «Por ejemplo, hay 30 celadores menos de los que son necesarios», espetó el representante, que también denunció la sobrecarga de las Urgencias del Clínico. «No se ha activado el plan de Alta Frecuentación, mediante el que se deberían haber hecho contratos especiales desde el 21 de diciembre, cuando se experimentó un aumento de las Urgencias», recalcó el miembro de CSIF. Igualmente, Cantalejo reclamó que se adecuen las plantillas a la presión asistencial. No obstante, todos los consultados quisieron dejar claro que los casos más graves no sufren estas demoras y son todos atendidos correctamente. En el Materno, la jornada de ayer estuvo controlada, aunque la bronquiolitis y la gripe están causando picos de saturación y la situación en la séptima planta es de masificación.