Los centros de salud de toda la provincia de Granada, así como los servicios de urgencias, funcionaron ayer sin el programa informático Diraya, a través del cual se gestionan las recetas electrónicas y los galenos pueden consultar las historias clínicas de sus pacientes. Las fuentes consultadas comunicaron ayer a este periódico que la jornada se había convertido en un auténtico «caos». Pacientes irritados por las demoras en las consultas, médicos que triplicaban su trabajo por la ausencia del soporte informático o recetas que no podían grabarse en el ordenador...
Desde la delegación provincial deSalud comunicaron que este problema era fruto de las labores puntuales de «mantenimiento».Muchos se preguntaban si es necesario que se caiga el sistema cada vez que los técnicos informáticos proceden al mantenimiento de la Red.
Lo peor es que los problemas con el Diraya no son nuevos ni en Granada ni en el resto de Andalucía. La hemeroteca de IDEAL comenzó a coleccionar informaciones por los errores del programa Diraya en el año 2005. El malestar de los profesionales que atienden los centros de salud de la capital se plasmó en una protesta presentada por escrito a la Fiscalía del Tribunal Superior de Justicia en el año 2005. Desde la Federación de Asociaciones de Consumidores y Usuarios –Facua– también alzaron la voz reivindicando soluciones a los múltiples problemas que está padeciendo la ciudadanía por culpa del mal funcionamiento del Diraya. Seis años después, el programa sigue fallando demasiado.
«No es de recibo que los médicos se vean obligados a trabajar en estas condiciones tercermundistas. Desde el SindicatoMédico nos preguntamos con qué autoridad el Servicio Andaluz de Salud se dedica a expedientar a los médicos por recetar más que la media que sus compañeros, mientras que ¿quién le abre un expediente a la Consejera de Salud por haber sido incapaz de solucionar los fallos del Diraya?», apunta el presidente delSindicato Médico en Granada, FranciscoCantalejo.
Salud advirtió ayer de que una vez terminadas las labores de mantenimiento quedaría restablecido el funcionamiento del programa Diraya, tanto en los centros de salud como en las urgencias.
Los galenos consultados por este periódico alegaron que especialmente ayer no era un día con demasiada carga en la red informática porque muchas consultas comenzaban a cerrar, por empezar el periplo vacacional del verano.
Ya solo queda cruzar los dedos para que el dichoso programa informático no vuelva a rebelarse contra los profesionales y los pacientes que acuden a los centros de salud de Granada. Así, al menos, lo esperan los galenos y enfermeros que pasarán este verano trabajando en los consultas.