
Presentación del informe Eseca, este viernes. / IDEAL
El difícil panorama económico por el que transita la provincia de Granada y toda Andalucía, no acabará de despejarse tampoco en el presente año. La Sociedad de Estudios Económicos de Andalucía (Eseca), acaba de presentar una nueva edición –y ya van 27- del informe que lleva su nombre en la sede central de CajaGranada, que es la entidad que lo encarga año tras año. Y en el documento que se ha entregado a cuantos responsables políticos, empresariales, sindicales y profesionales han acudido a la cita, no sólo se describe pormenorizadamente la coyuntura internacional, española, andaluza y granadina del pasado año. También se trazan algunas pinceladas para el presente, que el profesor Santiago Carbó, catedrático de la UGR, ha resumido con un lacónico “no podemos hablar de salida de la crisis pero sí de la recesión”.
Y es que las previsiones hechas por los economistas de Eseca para el presente año no son nada positivas. El Producto Interior Bruto de Andalucía (PIB) crecerá un exiguo 0,6%; los precios remontarán hasta el 3,2%; el empleo caerá un 0,6% y la tasa de paro incluso subirá seis décimas de punto para colocarse al final de año en el 28,6% de la población activa. Todos estos indicadores son trasladables al conjunto de la provincia granadina, donde el paro incluso podría ser algo mayor que en el conjunto de la comunidad cuando finalice el ejercicio.
Santiago Carbó ha asegurado que “los datos de Granada no han sido particularmente buenos en 2010 y el comportamiento para 2011 será muy parecido, con una tasa de crecimiento muy modesta que llegará al 0,5%.”. Carbó reiteró en distintas ocasiones que el problema que más preocupa a los granadinos y a todos los andaluces, el del paro, no se resolverá este año y dejó en el aire que el próximo ejercicio pueda ser el de la creación neta de puestos de trabajo, que vinculó a un crecimiento económico muy superior al que ahora se pueda atisbar.
El único aspecto claramente positivo que refleja el informe Eseca es el referido al crecimiento del sector servicios, que impulsado por el turismo, puede presentar tasas muy positivas al final de año a poco que se confirme el buen arranque de ejercicio –hasta el pasado mes de mayo- que ha tenido toda la industria turística, beneficiada por la huida de los visitantes de países norteafricanos como Egipto, Túnez o Marruecos.