Vídeo: Los 'indignados' no valoran los resultados. Foto: La Policía vigila la acampada. /A. AGUILAR
El movimiento ciudadano del #15M, que se dio a conocer hace exactamente una semana con una manifestación que en Granada reunió a cinco mil personas, llegó
anoche a un punto de inflexión una vez conocidos los resultados de las elecciones municipales.
En todo este tiempo transcurrido nadie ha tomado la palabra para valorar el resultado de las elecciones municipales de este 22-M. Una de las comisiones de la asamblea, la denominada de ‘difusión’, asegura que «proporcionará comunicados a los medios de comunicación», pero al mismo tiempo, un portavoz, explica «que no hacen valoraciones de las municipales, al igual que en la acampada de Sol, en Madrid».
Da absolutamente igual. Otro cosa no, pero aquí se habla por los codos. IDEAL, que ha estado presente en esta movilización desde el domingo #15-M, ha recogido los testimonios de una serie de personas que han participado en todas las asambleas y que han querido, a título personal, explicarse.
Javier lleva toda la semana en la plaza del Carmen. Tiene 30 años y es autónomo ‘precario’. Su discurso está construido, no se desbarata: «Lo que está claro es que el PSOE ha recibido una abstención de castigo brutal. No ha sabido oponerse a los designios del mercado a la hora de desarrollar sus políticas, que deberían ser sociales», es su valoración de la catástrofe electoral del PSOE este 22-M.
Respecto al movimiento en la plaza del Carmen cree que «para empezar, veo que (la gente de aquí) al haber sentido que la política estaba gobernada por intereses mucho mayores, superiores a los partidos, ha hecho que el resultado de estas elecciones no sea significativo». Esta idea es una constante en la Plaza del Carmen, y prácticamente todos los encuestados responde igual: «A mí no me representan». «Por eso estamos aquí». Y acusan así al entramado de partidos políticos.
Javier asegura que «lo importante es que se está generando un movimiento social que sirva para hacer una oposición a las medidas que se estén generando desde los gobiernos, que son los que no están haciendo pagar la crisis. Mi reacción aquí es mandarles el aviso de que no somos tontos, y lo que estamos haciendo es advertirles de que toda política va a tener una contestación real en la calle».
Añade una crítica directa a los sindicatos: «Están domesticados por las instituciones. Han provocado durante muchos años una desmovilización social». Y concluye: «La desestructuración de la respuesta social, es mi crítica a los sindicatos. Y lo que está ocurriendo ahora es una reestructuración de los lazos sociales, de la capacidad de organización y respuesta que se ha perdido en el camino».
Y es que la asamblea de la plaza del Carmen, tras aprobar los mínimos y los mecanismos para conseguirlos, se encuentra en medio del debate sobre la aprobación de cinco puntos esenciales: 1.-La asamblea como órgano decisorio y representativo. 2.-Retirada de la reforma laboral. 3.-Retirada del pensionazo. 4.-Mantenimiento de los servicios esenciales como públicos y 5.-Retirada de la Ordenanza de la Convivencia.
Sobre todo esto reflexiona Antonio Folgoso, abogado laboralista de 26 años: «El PSOE ha pagado sus políticas antisociales en toda España. El PP ha sabido aprovecharse de todo ese descontento. Y los partidos de izquierda se han disgregado de tal manera que no han sabido constituir una alternativa sólida». Es su valoración del 22-M: «Teniendo en cuenta que la gente no ha votado en positivo sino en negativo, es decir, como castigo al PSOE y a los partidos de izquierda, y que el PP se ha dedicado a recoger a los descontentos, se observa que hay una necesidad o una voluntad del pueblo de hacer política en positivo, y que esta asamblea puede ser un buen ejemplo ilusionante de todo esto».
–¿En qué puede afectar el resultado electoral y el horizonte a un año de elecciones autonómicas y generales?
–El resultado de las municipales confirma el descontento de la gente y puede servir como refuerzo para la asamblea.
–¿Cuál es el futuro inmediato de la asamblea?
–Esto se está debatiendo ahora mismo, si va a haber asambleas de centros universitarios y de barrios. Lo interesante sería que los trabajadores supiesen unirse a esta iniciativa para traer aquí sus necesidades y poder hacer de la asamblea un órgano mucho más representativo de los intereses reales de los ciudadanos.
Tiene 40 años y es funcionario. Evita dar el nombre. «No veo claro qué va a pasar con todo esto», y señala la plaza del Carmen y la asamblea. «Todas las decisiones son difíciles de llevar a la práctica. Pero tampoco quiero trasladar este mensaje porque no quiero que la gente se desanime».
Universitaria. 19 años de edad. Es @arabdola en Twitter. Acaba de participar en la asamblea. Es diáfana, casi cristalina: «El resultado concreto de la municipales me parece normal. Que no lógico. Porque se ha planteado una dispersión absoluta de la izquierda y el PSOE era la fuera mayoritaria y la gente está haciendo un voto de castigo». Y sigue: «Esta victoria del PP en absoluto frena el movimiento. Al revés, lo acelera. Porque la gente que no quiere a la derecha va a verse implicada y reflejada en nuestro movimiento. Por supuesto, la gente de derechas es mucho más reticente a sumarse a este movimiento que nosotros. Y ahora esto requiere tiempo, herramientas, mecanismos que todavía no tenemos. Requiere todo, básicamente».