El Ayuntamiento de Alhendín se vuelca en la promoción turística de una de sus celebraciones más peculiares, la procesión del Domingo de Resurrección conocida como 'Las Reverencias', que constituye un acontecimiento popular que trasciende el contenido religioso de la fiesta con la introducción de elementos de crítica social.
El Ayuntamiento va a potenciar la imagen de 'Las Reverencias' en todas las acciones turísticas que desarrolle el municipio a fin de consolidar su Semana Santa como foco de atracción de visitantes. Entre otras medidas el consistorio solicitará a la Junta de Andalucía la declaración de esta singular procesión del Domingo de Resurrección como fiesta de interés turístico y cultural.
Dentro de las celebraciones religiosas de la Semana alhendinense, destaca la de mayor atractivo para el visitante, las "Reverencias al Cristo Resucitado", tradición según la memoria popular con reminiscencias de los autos sacramentales y teatros barrocos del siglo XVII. A las 9.00 horas frente a la Plaza de España donde se sitúa la Ermita de la Aurora comienza este peculiar recorrido procesional aromatizado con plantas de romero.
Las 'Reverencias' representan el encuentro de la Virgen de los Dolores y San Juan con Jesucristo Resucitado. Las dos primeras imágenes establecen un diálogo gestual, mediante inclinaciones, donde San Juan viene a informar a la Virgen de la resurrección de Jesucristo y mostrarle el sepulcro vacío. Hasta en dos ocasiones se traslada San Juan a las cercanías de la Ermita para cerciorarse de la resurrección y volver junto a la Virgen de los Dolores a fin de que acuda a comprobarlo, algo que finalmente hará la imagen de la virgen, primero en solitario, y luego en compañía de San Juan.
Finalmente, estalla la alegría y a ritmo de música alegre y popular y fuegos artificiales, los tres pasos procesionales retornan a la Iglesia de Alhendín. Pero las Reverencias además de suponer una escenificación de la resurrección de gran impacto visual, constituyen un acontecimiento popular que trasciende el contenido religioso de la fiesta con la introducción de elementos de crítica social. Tras la misa, se celebra la "Quema del Judas", un muñeco alegórico al que durante la mañana del domingo se le cuelgan carocas, similares a las del Corpus granadino, donde se incluyen breves relatos, en clave crítica, sobre acontecimientos de actualidad. Luego, para celebrar la resurrección, desde los balcones de un edificio municipal se lanzan juguetes y dulces a los niños que acuden a ver las Reverencias.