Desgarro, llanto, risas, esperpento..., sentimientos en el estreno de Fortunata. Teatro de aficionados con escenas grabadas en cine, cante flamenco entre telones, improvisación casi 'profesional'...Durante dos horas, 140 personas disfrutaron de la ilusión de vivir otros mundos, otras épocas, otras vidas. Y el grupo, aunque agotado pero muy contento por su trabajo y los aplausos y enhorabuenas recibidos, seguirá perfeccionando para que, llegado el momento de volverla a representar en cualquier otro pueblo del Altiplano, pueda gustar mucho más
El Taller de Teatro cueveño La Tinaja, dirigido por Juan Pedro Montoya, ha trabajado durante un año en este drama que relata las desgracias de los amores entre clases. Una desgarradora vida, la de Fortunata, que no deja de repetirse a lo largo de los tiempos. Veáse relatos televisivos como 'La Señora', 'La República', 'Puente Viejo', 'Bandolera'...
Para el grupo, aficionados al arte hasta la médula, y que se mete por primera vez en el mundo del drama, ha sido y está siendo una experiencia más que humana. Desde el panadero al jubilado, pasando por amas de casa, una concejala, agricultores, aútonomos, una periodista...lo han dado todo. Desde los decorados con un toque surrealista al vestuario de época, pasando por la adaptación del guion y el atrezzo, los han ido creando desde el principio para conseguir que este próximo sábado día 5 de marzo a las 21.00 horas, en la Casa de la Cultura de Cuevas del Campo, los asistamos podremos vivir y sentir a flor de piel, la historia de esta mujer, que se dejó la vida por un hombre.
El teatro en el Altiplano, imprescindible para la cultura y la vida social de sus gentes. En todos los pueblos, Baza, Zújar, Castillejar, Benamaurel, Caniles, Cuevas del Campo... hay un taller de teatro que consigue algo muy importante en estas zonas: abrir camino al arte y compartirlo.
Y se consigue, casi en silencio, mucho más: levantar a las gentes de sus sofás, que apaguen la televisión por unas horas, que salgan de sus casas, que tengan otros temas de los que hablar, abrazar a los que se fueron y volvieron, que se reúnan en un centro común, que tengan otras ilusiones...y para momentos de crisis o no crisis, qué mejor que la ilusión.
"Va por todos ustedes. Espero que les guste"