La Guardia Civil ha detenido a un joven de 24 años en Cijuela (Granada) como presunto autor de un atraco, armado con una pistola y con la cara cubierta, en una farmacia de esa localidad.
El joven irrumpió en la farmacia sobre las 18:00 horas del pasado 22 de enero armado con una pistola plateada y ocultando su rostro bajo la capucha de una sudadera de color rojo puesta al revés para que posteriormente no pudiera ser reconocida, según ha informado la Guardia Civil en un comunicado.
Tras amenazar a los empleados y a los clientes que a esa hora había dentro del establecimiento, se apoderó del dinero de las dos cajas registradoras y huyó a pie después de golpear con la pistola la pantalla del ordenador.
Según varios testigos, el atracador se refugió tras la huida en un bloque de pisos de la localidad de Cijuela, pero aunque una patrulla de la Guardia Civil se desplazó al lugar, los vecinos negaron haber visto a nadie entrar.
No obstante, los agentes del equipo de atracos de la Policía Judicial averiguaron que en ese bloque de pisos vivía la hermana de un conocido delincuente de la localidad cuyos rasgos físicos coincidían con los del atracador.
Este joven había sido detenido por la Guardia Civil en cinco ocasiones anteriores por delitos contra la propiedad y en una ocasión por amenazas con arma de fuego.
La Guardia Civil solicitó en el juzgado de guardia de Santa Fe autorización para entrar y registrar el domicilio de dicho delincuente y encontró allí la pistola y las ropas que el detenido llevaba durante el atraco, así como munición real del calibre 9 milímetros.
La pistola decomisada es una detonadora manipulada para hacer fuego real y como la munición que soporta es de menor tamaño que la que es capaz de alojar el cargador, y además el detenido había cortado la punta a los cartuchos para conseguir un tamaño adecuado y que la pistola funcionase adecuadamente.
La Guardia Civil investiga ahora si tanto el arma como la ropa decomisada están relacionadas con otros atracos y el detenido fue puesto ayer a disposición judicial, tras lo que el juez de instrucción de Santa Fe ha ordenado su ingreso en prisión.
Por otra parte, una patrulla de la Guardia Civil de Maracena (Granada) detuvo ayer por la mañana en la puerta del instituto Emilio Muñoz de Cogollos Vega a un vecino de Guevéjar, de 32 años de edad, como presunto autor de un delito contra la salud pública por tráfico de droga al menudeo.
El detenido fue sorprendido a la hora del recreo en la puerta del instituto fumándose un porro apoyado en el capó de su coche y cuando los agentes registraron el vehículo encontraron bajo el asiento del conductor 16 bolsitas de plástico que contenían marihuana.
Las bolsitas decomisadas por los guardias civiles contenían droga suficiente para 152 dosis, que presuntamente pretendía vender a los alumnos del centro escolar.